
PRÓLOGO
· EL HECHO DE SER NUESTRO PAÍS AGRÍCOLA POR EXCELENCIA
· LAS MÚLTIPLES POSIBILIDADES DEL COOPERATIVISMO EN EL VASTO SECTOR AGRÍCOLA Y HORTÍCOLA, Y POR ENDE EN NUESTRA REGIÓN SUR DE SANTA FÉ , Y VENADO TUERTO.
· LOS NOBLES Y ELEVADOS COMETIDOS QUE EL COOPERATIVISMO A CUMPLIDO.
· LO QUE NOS TIENE DEPARADO EN EL PROCESO DE DESARROLLO EN NUESTRO PAÍS.
· LA IMPORTANCIA ADQUIRIDA EN EL CONTEXTO DE GLOBALIZACIÓN POR EL MOVIMIENTO COOPERATIVO AGRARIO.
· LA IMPORTANCIA EN EL CONCIERTO ECONÓMICO, SOCIAL DE NUESTRO PAÍS Y DE NUESTRO MEDIO.
· Y POR QUE LA JUSTICIA SOCIAL SE CONSOLIDA CON MAS TRABAJO Y UNA MAYOR PRODUCCIÓN.
· SON RAZONES SUFICIENTES QUE EXPLICAN EL TEMA DEL PRESENTE TRABAJO ELABORADO POR EL CENTRO DE ESTUDIOS “ EVA PERÓN ”
Centro de Estudios “Eva Perón”
· EL HECHO DE SER NUESTRO PAÍS AGRÍCOLA POR EXCELENCIA
· LAS MÚLTIPLES POSIBILIDADES DEL COOPERATIVISMO EN EL VASTO SECTOR AGRÍCOLA Y HORTÍCOLA, Y POR ENDE EN NUESTRA REGIÓN SUR DE SANTA FÉ , Y VENADO TUERTO.
· LOS NOBLES Y ELEVADOS COMETIDOS QUE EL COOPERATIVISMO A CUMPLIDO.
· LO QUE NOS TIENE DEPARADO EN EL PROCESO DE DESARROLLO EN NUESTRO PAÍS.
· LA IMPORTANCIA ADQUIRIDA EN EL CONTEXTO DE GLOBALIZACIÓN POR EL MOVIMIENTO COOPERATIVO AGRARIO.
· LA IMPORTANCIA EN EL CONCIERTO ECONÓMICO, SOCIAL DE NUESTRO PAÍS Y DE NUESTRO MEDIO.
· Y POR QUE LA JUSTICIA SOCIAL SE CONSOLIDA CON MAS TRABAJO Y UNA MAYOR PRODUCCIÓN.
· SON RAZONES SUFICIENTES QUE EXPLICAN EL TEMA DEL PRESENTE TRABAJO ELABORADO POR EL CENTRO DE ESTUDIOS “ EVA PERÓN ”
Centro de Estudios “Eva Perón”
CAPlTULO l
“ CARECTERIZACIÓN DE LAS COOPERATIVAS Y SU RELACIÓN CON EL ESTADO ”.
En primer lugar creemos que sería conveniente indicar cuales son los rasgos esenciales que distinguen a las cooperativas, sin caer en una definición que, aunque pretendidamente exacta, sería incompleta, o susceptible de fundadas críticas.
Las cooperativas son asociaciones de personas que organizan y administran entidades económicas, o con el propósito de satisfacer sus necesidades primarias o en su defecto, una variada gama de ellos.
Están basadas en el esfuerzo propio y la solidaridad mutua entre los asociados. Se rigen por normas igualitarias y equitativas esencialmente universales, pero aun así susceptibles de evolución y de formulación doctrinaria. Dichas normas sostienen entre otros conceptos; el acceso libre y la adhesión voluntaria sin discriminación social, política o religiosa; La organización democrática; La retribución del capital accionario de los asociados; El destino de los beneficios o excedentes a finalidades comunes y su distribución entre los asociados en proporción a sus operaciones con la cooperativa; Y el esfuerzo permanente por perfeccionar sus servicios; Todo ello, desarrollado sobre bases espirituales apropiadas, vivificado por una constante educación, destinada a proporcionar los elementos no reales y técnicos necesarios.
El origen de estas importantes entidades, surge en Europa a fines del siglo XVlll como reacción popular de defensa, frente a situaciones de injusticias, y abusos derivadas de las condiciones imperantes, condiciones que podemos trasladar a la presente actualidad; y hacer un paralelismo, caracterizado por las siguientes circunstancias:
1. La escasa intervención del estado en las actividades económicas.
2. Doctrinas individualistas.
3. Los grandes adelantos técnicos y la formación de empresas, que concentran excesivamente el capital, y que de ello se desprendieron las siguientes consecuencias:
a) Inhumanas condiciones de trabajo, a lo que respecta a jornadas de trabajo, salarios, y abusos como así también al desamparo legal frente a la vejez, enfermedades y accidentes, etc.
b) Inhumanas condiciones generales de vida, como consecuencia de salarios bajos, viviendas insalubres (villas), alimentación insuficiente, etc.
Sobre las bases del movimiento cooperativo de consumo, surgieron antiguamente siete principios que actualmente nos rigen y son los pilares en todo lo que respecta a la creación de nuevos y numerosos sistemas de cooperativas, ellos son:
1. Libre acceso y adhesión voluntaria,
2. Control democrático, un hombre un voto.
3. Distribución del excedente,
4. limitación del interés.
5. Neutralidad política y religiosa.
6. Pago contado.
7. Estímulo de la educación.
SISTEMA ECONÓMICO COOPERATIVO:
Para ello debemos tener en cuenta tres posiciones:
Primero: Algunos cooperativistas y economistas, que consideran a las cooperativas como una empresa que se desarrolla dentro del marco capitalista. De éste punto de vista creemos que la cooperación, no puede ser considerada un instrumento de transformación para la sociedad actual.
Segundo: Este grupo comprenderían a quienes ven al movimiento cooperativo, un medio de lucha de clases obreras contra la dominación capitalista. En consecuencia la cooperación se vuelve un medio Supuestamente capacitado para operar la transformación del orden económico actual dentro de cierta orientación socializadora de la vida económica.
Tercero: Esta es una tercera posición (que cree que la justicia social se consolida con el trabajo y la producción) y que considera a la cooperación, no solo un medio, sino la solución de la cuestión social. El fin de la acción cooperativa sería pues, establecer un nuevo régimen económico basado en la cooperación.
Pero no se debe confundir él termino socialismo político con él termino socialismo económico; Éste, está dirigido a la transformación del orden económico existente, que considera no solo injusto, si no también como el origen de la explotación y el despilfarro, en éstos aspectos se relaciona con el cooperativismo, que ciertamente equivaldría a una revolución económica pero sin tocar los fundamentos de la organización social actual a saber: La propiedad individual, el derecho de herencia y a la renta.
Para estos teóricos cooperativistas, se les presenta en consecuencia el problema de ubicar el sistema cooperativo económico y social.
Ahora bien teniendo en cuenta que el movimiento cooperativo y la planificación económica es un problema complejo, que puede ser considerado de diversos puntos de vista, e implica el examen de conceptos económicos generales, cuyo estudio escapa los objetivos de éste documento, señalaremos en forma esquemática, que, cualquiera sea el sistema organizativo de que se trate la empresa, constituyen siempre una unidad económica, y la planificación puede estudiarse dentro del campo de la microeconomía (con relación a una o algunas empresas) o de la macroeconomía (con relación a un país, una región, un sector mas o menos amplio). Es sobre este último campo del cual nos ocuparemos y, para ello, tenemos que tener en cuenta la opinión de numerosos cooperativistas que consideran que, la planificación general de la economía llevada a cabo por el movimiento cooperativo constituiría un sustituto ventajoso o, por lo menos, un complemento importante de la planificación estatal.
Cuando se habla de planificación cooperativa de la economía, se trata por lo común, de aquella que realizan o pueden realizar las entidades que agrupan las cooperativas.
Se afirma entonces, que esta planificación se prepara sobre la base del
conocimiento directo que las cooperativas tienen de las necesidades de sus asociados, operan en defensa de sus intereses, que en definitiva coincide con el interés general, se lograría la deseada democracia económica de los consumidores, se ordenaría de acuerdo a las necesidades comunes, y se conseguiría eliminar el lucro y la crisis de sobreproducción y subconsumo. Pero es de advertir, que la planificación cooperativa de la economía difícilmente podría prescindir de la participación del Estado.
Veamos ahora, la posición del Estado frente a las cooperativas: Las vinculaciones son, o por lo menos, debieron ser múltiples entre el Estado y las Cooperativas. Esto, es consecuencia directa, no solo del fuerte intervencionismo que se ha dado a través de la historia, si no también, del notable desarrollo del movimiento cooperativo, y es conveniente destacar así mismo, que la complejidad y diversidad de las relaciones, derivan también en gran parte del papel que el estado moderno asigna a las cooperativas, como elementos moderadores o neutralizantes frente a los monopolios u oligopolios, las arbitrariedades burocráticas, y otras graves deformaciones, evidenciadas por la respectiva organización económica nacional. Las entidades cooperativas son pues, propiciadas por numerosos gobiernos como uno de los mejores medios o recursos para contraponerse a esas tendencias.
La promoción de entidades cooperativas viene así a agregarse a otros medios o recursos tales como la legislación social o tributaria, las leyes anti-trust (contrarias a los acuerdos reguladores de la oferta de productos), la descentralización, la congestión obrera (participación de los trabajadores en la administración de las empresas), la participación de los obreros en los beneficios, no en las pérdidas.
Superfluo sería destacar las profundas diferencias de caracteres y de formas de actuación que existen entre el Estado y las Cooperativas, pero no obstante ello existe una serie de afinidades, resumidas en la medida que ambos procuran a través de entidades no lucrativas, el incremento del bienestar, el mejoramiento del nivel de vida, y la promoción cultural de la población.
Demás está decir que a mayor productividad, plena ocupación, aumento de las inversiones, fomento del desarrollo regional y general, difusión de la enseñanza y consecuencia inmediata, bienestar poblacional y mejoramiento de las relaciones sociales, haciendo posible así la justicia social.
Es por ello que en numerosos países, se ha llegado a constituir ministerios especializados, y órganos oficiales provistos de mayor autonomía y encargados de las actividades de asesoramiento, contralor, estadística, educación, y otras vinculadas al fomento de las entidades cooperativas como en Ecuador, Israel, etc.
COOPERATIVISMO SOCIALISTA EN CUBA:
En estos días que tanto se viene hablando de los logros socioeconómicos cooperativos conseguidos por MCC [Mondragón Corporación Cooperativa], siguiendo las pautas marcadas por su fundador José M. Arizmendiarrieta, conviene reflexionar acerca del contenido nacional y socialista que el modelo contiene. Nada mejor para ello que compararlo con otro sistema cooperativo que persigue tales objetivos, referido concretamente al modelo cubano que se viene desarrollando.
La situación actual del cooperativismo en Cuba parte de la instauración del llamado Período Especial en Tiempos de Paz (PE), y más concretamente desde su aplicación en la agricultura y agroindustria, mediante la puesta en marcha del decreto que dio lugar en 1993 a las Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC).
Antes de continuar, conviene aclarar que nos estamos refiriendo a la cooperativización de un sector estratégico cubano, a decir de muchos autores el principal pese a la indudable pujanza de otros sectores económicos más recientes como el representado por la industria turística, constituyendo la base, entre otras producciones, de la agroindustria azucarera.
En Cuba, anteriormente al decreto relativo a las UBPC mencionado, existían y existen dos tipos de formaciones cooperativas: las Cooperativas de Créditos y Servicios (CCS) y las Cooperativas de Producción Agropecuaria (CPA), que como sus propios nombres indican se corresponden a una forma de cooperación simple y otra de producción respectivamente. Las CCS provienen de la Primera Reforma Agraria decretada en sus inicios por la Revolución cubana, agrupando a campesinos individuales en formas primarias de cooperación; mientras que las CPA fueron promovidas desde 1975, correspondiendo a un modelo más socialista que las anteriores, sin llegar a la centralización socialista estatal representada por las Granjas Estatales (GE), principal modelo empresarial implementado hasta la instauración del PE.
Es precisamente la GE la base de las UBPC, cuando tras la caída del Muro de Berlín, la dirección política cubana estima necesaria impulsar la producción agropecuaria, a través de la cooperativización de las tierras estatales. El consiguiente decreto estableció la propiedad usufructuaria cooperativa de las tierras antes centralizadas estatalmente, buscando una mayor vinculación del anterior obrero estatal con su medio de trabajo, ahora cooperativo. Como consecuencia de ello, más del 60% de las tierras productivas pasó a formar cooperativas.
Se constituyen así las UBPC en un sistema cooperativo socialista, donde en primer lugar se observan las necesidades nacionales, conjugadas a continuación con las aspiraciones cooperativas, buscando un nexo de unión entre el socialismo y la autogestión cooperativa.
De este modo, los planes productivos se establecen en función de las prioridades nacionales, mediante acuerdo firmado entre cada cooperativa y los entes estatales. Pero es que además, de los beneficios obtenidos se reparten únicamente la mitad, destinándose el resto al fondo de reserva para nuevas inversiones y/o liquidación de las deudas contraídas con el Estado por la adquisición de la maquinaria y enseres pertinentes. Se establece asimismo un período subsidiado (hasta el 2005) para absorber las posibles pérdidas, teniendo en cuenta que las UBPC provienen de empresas en crisis, y que la creación de un nuevo modelo donde el obrero agrícola pasa a ser un propietario usufructuario, precisa de un período largo de adaptación.
También se destina una parte de la producción a satisfacer las necesidades alimentarias de los cooperativistas y sus familias en régimen de autogestión (nos estamos refiriendo a la cuarta parte de la población residente en la isla); pudiéndose destinar los excedentes obtenidos en este renglón al mercado libre de alimentos (Mercado Agropecuario), en libre competencia con el resto de modelos cooperativos, campesinos individuales y formas agropecuarias estatales centralizadas existentes en Cuba.
Con todo ello, se pretende en primer lugar salvaguardar el socialismo y, en segundo lugar, dotarlo de un carácter autogestionario que lo blinde contra los intentos involucionistas liderados por los EEUU, desde sus bases contrarrevolucionarias instaladas en Miami.
Se logra además aumentar la producción, buscando garantizar la alimentación de la población, así como su derecho a una enseñanza y sanidad integral y gratuita. No se trata por lo tanto de que los alimentos producidos reviertan únicamente en los cooperativistas, sino que siendo éstos solidarios con el resto de la población, sirvan para desarrollar el socialismo por la vía de los hechos.
Se puede así afirmar que en definitiva, aún considerándose importante, el objetivo principal no se corresponde con él "sentirse cómodo" dentro de la sociedad en que el individuo se inserta; Si no con el de "sentirse útil" con respecto al resto de los individuos que componen esa sociedad.
Para garantizar todo ello, el Estado continúa interviniendo; aunque en esta ocasión de una manera muy diferente al período centralista anterior. Se trata de preservar el socialismo desarrollando al propio tiempo los valores autogestionarios cooperativos, y ligándolos con la necesaria solidaridad nacional. De este modo, la intervención estatal se plasma principalmente en los planes productivos acordados, en los aprovisionamientos necesarios, en la comercialización a precios garantizados y en la presencia sindical dentro de las UBPC.
Como todo plan socioeconómico implementado, contiene errores y aciertos; pero la metodología marxista empleada referida a la crítica y la autocrítica constructiva, considerando que el Estado y el Cooperativismo Socialista no constituyen una contradicción antagónica, permite seguir avanzando y perfeccionando dinámicamente el modelo ideado.
Nos preguntamos: ¿qué nos aporta el modelo aplicado por MCC?; tanto en lo referente a la construcción nacional, como en cuanto a la construcción del socialismo en este país nuestro. En este caso, sin duda, no se puede hablar de un modelo de construcción nacional y socialista, sino más bien de un subsistema económico que se inserta dentro de otro (neoliberalismo) que lo subsume y controla por medio del capitalismo globalizado.
He aquí la razón fundamental de la vocación multinacional de MCC, no constituyendo una alternativa al neoliberalismo, sino formando parte consubstancial del mismo. Todo ello ha permitido que MCC haya devenido en una Corporación Multinacional Capitalista más, dentro del contexto competitivo de los mal llamados países desarrollados; dado que en la Ruiz de su desarrollo se sitúa el germen del infradesarrollo humano.
DISPOSICIONES FISCALES:
En los países de menor desarrollo y en cualquier situación que el Estado desee promover las actividades cooperativas, suele establecerse una amplia variedad de rebajas o exenciones impositivas. Dichas rebajas o exenciones impositivas se proponen facilitar al desenvolvimiento de las cooperativas.
ENSEÑANZA Y DIFUSIÓN:
La acción del Estado o Municipio, con relación a la enseñanza y difusión del cooperativismo y en particular a las cooperativas hortícolas constituirá uno de los medios más eficaces para ayudar a su desarrollo. Es por eso que se le ha dedicado un capitulo a parte y en éste, solo nos limitaremos a señalar que, a través de estas actividades, el Estado o Municipio no solo asegura la expansión y el mejor desempeño de las entidades cooperativas, si no también la consecución de importantes finalidades educativas de carácter general tales como, el desarrollo de las responsabilidades personal, la persistencia en el esfuerzo, la disciplina consciente y el sentido solidario de la población.
ASESORAMIENTO TÉCNICO:
En éste caso el Estado o Municipio deberá actuar a través de sus órganos oficiales especializados, o crearlos para tal fin. Ellos procuran orientar la creación de nuevas entidades cooperativas, asesorar a las ya existentes con el objeto de perfeccionar su funcionamiento, facilitar su organización y administración, etc.
Dicha labor de asesoramiento técnico resulta conveniente en las zonas de menor desarrollo económico, bajo nivel de vida, y escasa instrucción general de la población.
AYUDA FINANCIERA:
Puede realizarse de diversas formas:
· Establecer una simplificación en los trámites de constitución y financiamiento de las entidades cooperativas, que determina una reducción en los gastos consiguientes de organización y de administración de los mismos.
· Otorgarles créditos de fomento, en condiciones especialmente favorables en cuanto a monto, plazo e interés.
· Conceder un trato preferente a las huertas cooperativas, ya sea en el suministro de artículos, o a la prestación de servicios a entidades oficiales, o bien en el otorgamiento de concesiones de servicios públicos (con relación a las cooperativas de electricidad, teléfono etc.).
· Otorgamiento de subvenciones directas a éste tipo de cooperativas que ayudarán al desarrollo del municipio y de la región.
ORGANIZACIÓN DE LA ADMINISTRACIÓN DE LAS “COOPERATIVAS AGRÍCOLAS Y HORTICOLAS”:
Se crean por decisión de los poderes públicos, y se trata de entidades públicas o semipúblicas que revisten determinados rasgos cooperativos. Son integradas predominantemente por organismos de carácter públicos, aunque en muchos casos, tienen también como asociados a los usuarios particulares de los respectivos servicios. Su objetivo es la distribución de créditos adecuados a las necesidades de las comunas.
Dichas actitudes positivas del Estado hacia las cooperativas se justifican y surgen como consecuencia no solo de la naturaleza de éstas instituciones; si no también por las decisivas ventajas de orden moral y material que proporciona la organización cooperativa de las actividades socioeconómicas del departamento, y en especial de las influencias que las cooperativas ejercen sobre la solidaridad social, al mejor ordenamiento económico general, a la más justa distribución de los ingresos, y la elevación del nivel de vida de la población.
CAPlTULO ll
“ PLANEAMIENTO”.
PLANEAMIENTO, SOBERANÍA Y DESARROLLO INTEGRAL:
Una comunidad que sé autogobierna y en la que coexiste un intenso anhelo de mejorar las condiciones de vida y la ausencia de un procedimiento espontáneo de crecimiento social y económico, tendrá naturalmente a buscar un camino político para resolver su problema de desarrollo.
El Estado es el instrumento de que dispone la colectividad para actuar políticamente. La acción del Estado como promotor de un desarrollo auténtico y por lo tanto integral, se ejerce en dos planos.
En el Primero, actúa con miras a crear condiciones propicias al surgimiento de la acción individual creadora del desarrollo.
En el Segundo, El Estado asume la responsabilidad directa de modificar la aplicación de recursos, participando mas ampliamente en el accionar socioeconómico.
En ambos casos se produce una modificación de la Naturaleza misma de las funciones del Estado con respecto a los modelos liberales y éstas modificaciones solamente se realizan como resultado de alteraciones en el sistema de Poder en que apoya el Estado como institución Política.
El Planeamiento como esfuerzo ordenador de la acción ante objetivos preestablecidos puede concretarse en dos planos diferentes:
Primero: como esfuerzo intenso de disciplina en la propia acción estatal.
Segundo: como esfuerzo externo del Estado, con el fin de racionalizar los procesos socioeconómicos, para alcanzar los objetivos de autotransformación que se fija la propia colectividad.
PLANEAMIENTO Y EFICIENCIA:
La naturaleza y alcance de la planificación Gubernamental están estrechamente ligado a tres factores.
1. Al grado de integración de la sociedad.
2. A la estructura del Poder que la sociedad asigne al Estado.
3. Al grado de eficiencia del Gobierno como instrumento de operación del Estado.
CARACTERÍSTICAS DEL PLANEAMIENTO DEMOCRÁTICO:
El planeamiento democrático se caracteriza por ser:
*Esencial. *Objetivo
*Global. *Estable
*Realista. *Plural.
*Humanista. *Simple .
RIESGOS DEL PLANEAMIENTO:
Los principales riesgos del planeamiento Democrático son:
*Irrealidad.
*Enciclopedismo.
*Neutralismo.
EL PLANEAMIENTO DEMOCRÁTICO SE CONFIGURA COMO UNA NECESIDAD PARA SUPERAR:
*La Desorganización.
*La Imprevisión.
*La Falta de Formación Técnica de algunos funcionarios como medio para tomar la acción de gobierno como un compromiso titánico ante Dios, El Municipio y la Nación.
CAPlTULO lll
“COOPERATIVISMO”
LA ECONOMÍA MARGINAL ORGANIZADA:
Los efectos de la complicada situación argentina podrían compararse con una explosión en medio de un río que ya venía resecando su cauce. El río entonces acaba por llevar su menguada corriente hacia cursos alternativos.
La corriente de la economía argentina pasó por un proceso similar. El colapso del sistema financiero y la prolongada recesión (desde 1998 al 2003), provocaron que las necesidades económicas buscaran nuevos canales para satisfacerse y se produjo entonces la revalorización de los patitos feos y marginales del neoliberalismo, aquellos donde la solidaridad prima por encima del egoísmo; las alternativas cooperativas donde los obreros de industrias quebradas, los pequeños agricultores y los efectos a los microemprendimientos innovadores encontraron refugio.
Allí en los centros de trueque empezó a producirse la afluencia de los sectores que sucesivamente fueron quedando marginados del sistema neoliberal y que hoy constituyen la alternativa para buena cantidad de argentino, un sostén para el mercado interno.
Así en medio de la destrucción, estamos recuperando cosas: solidaridad, creatividad, responsabilidad entre otros elementos que, aunque hoy se aplican a cuestiones económicas, y son propias de las cooperativas, sirven para la vida política y social del país, para generar los compromisos individuales y colectivos que tanto necesitamos para seguir adelante.
Y ésta defensa de los emprendimientos cooperativos no es caprichosa ni es oportunista; Se encuadra en una visión de Planeamiento estratégico económico y social que debería tenerse en cuenta. No como la única solución, pero sí como una gran posibilidad.
LA SITUACIÓN ACTUAL:
Desde hace varios años las cooperativas vienen siendo consideradas como marginales de la economía: Se las ignoró y se las combatió en silencio. Hoy la situación podría ser distinta, si existiera, cuando menos, un programa de emergencia. Sin embargo, ahora que ocurrió lo reiteradamente anunciado, que todos los factores de la economía están desencajados; ahora, que el Estado debería servir de contención y orientación al cooperativismo, también el Estado se encuentra “desencajado”, y aunque se empeñara en responder a las urgentes necesidades nacionales, no podría hacerlo con su estructura lógica – práctica liberal. Por lo tanto, ese florecimiento cooperativo para desarrollarse como mínimamente sería de esperar, encuentra inconvenientes desde arriba y desde abajo: por un lado, el Estado está constreñido de dar soluciones para una normativa general anti-cooperativa; por otro, los esfuerzos surgidos de una necesidad mas o menos repentina, sin formación ni orientación previa, se truncan a veces a poco de surgir. Entonces se desnuda una cualidad hortelana del neoliberalismo, el mercado no hace y no deja tampoco que el estado haga lo poquísimo que – con esa estructura y esa filosofía – puede hacer.
Cabe resaltar los inconvenientes que tiene hoy el INAES (Instituto Nacional de Asociativismo y Empresas Sociales) para apoyar como correspondería a las iniciativas del cooperativismo. Por que sí bien sus funcionarios son hoy cooperativistas de trayectoria, poco pueden hacer para conseguir facilidades para las cooperativas.
Obvio es que pasado algunos meses desde diciembre del 2001 tenemos que hablar de una connivencia política entre diversos sectores que ha impedido que las cosas se encaminen favorablemente para la formación y subsistencia de las cooperativas, del cooperativismo de crédito y de la organización regional del mismo.
VENTAJAS DEL COOPERATIVISMO:
Por la multiplicidad de funciones que las cooperativas pueden desempeñar, y los grupos humanos que pueden nuclear, son una opción necesaria para transitar con un poco de dignidad los momentos adversos, ya que brindan múltiple contención social y económica a las dificultades que la realidad nos impone. Entre los beneficios más genéricos del cooperativismo podríamos decir que permitirían canalizar la efervescencia social que hoy se agita en las disminuidas asambleas y en otras protestas similares. Permitiendo además algo que la beneficencia o la bronca no permiten: reactivar – aunque sea mínimamente – ciertas porciones del mercado, y devolver dignidad y capacidad de trabajo y desarrollo personal a los argentinos.
Pero hay bastante mas que eso. Carente de finalidad de lucro, la cooperativa prende donde a la empresa privada no le interesa entrar, y no parecería exagerado afirmar que consigue mejores resultados que los organismos de defensa del consumidor por que elimina la intermediación burocrática y lerda de dichos organismos y actúa donde las empresas privadas mas les duele, es decir, en la posible perdida de ganancia. Eso ocurrió una vez con una cooperativa que fabricaba pan hizo a las panaderías cercanas bajar considerablemente el precio. Claro que el objetivo no es hacer la vida imposible a los panaderos, que la pasan tan mal como cualquier hijo de vecino, sino implementar políticas que permitan el abaratamiento de costos sin recurrir siempre a los salarios o a la calidad (y estamos seguros de que a muchos panaderos le interesaría poder hacerlo).
De esta forma las nuevas cooperativas empezarían funcionando como una especie de “economía marginal organizada”.
Es interesante entonces resaltar otros pormenores que el cooperativismo tiene y deberíamos aprovechar para implementar un Plan que contribuya al desarrollo nacional. En ese Plan se conjugan diversos aspectos que mutuamente “se necesitan políticas regionales “ y de regionalización y banca regional cooperativa.
Debemos recordar también que el terreno cooperativo será un terreno ganado a las ofensivas liberales, en permanente asedio sobre nuestras capacidades productivas. Las Cooperativas crean redes entre los asociados, y también entre ellas y la comunidad, ayudando entonces a la recuperación del tejido social que desde hace tres décadas se ha venido minando.
POSIBILIDADES COOPERATIVAS: “Cooperativismo y desarrollo regional”.
Por ejemplo en las regiones donde el éxodo poblacional hay van dejando rosarios de pueblos fantasmas, los emprendimientos que nos ocupan, desde lo jurídico y desde lo socioeconómico, provocan que en la práctica la cooperativa permanezca en el lugar y no se vaya con los vientos del mercado. Pasarían a funcionar entonces como un ancla que permitiría sustento económico básico y la utilización de los recursos del lugar o de lugares cercanos, que en muchos casos pueden acabar en producción artesanal con nichos en el mercado externo que deberían bienaprovecharse. Esto ocurre en parte por que los sectores que más frecuentemente se vuelcan al cooperativismo son aquellos que más ligazón tiene con un ámbito geográfico y humano determinado. De ahí que sea una de las bases adecuadas para sustentar políticas de regionalización integradora, impidiendo que esta se oriente hacia lo opuesto: un proceso de desintegración.
“Cooperativismo y Sistema Financiero”
La Banca Cooperativa o las Cooperativas de Crédito serían el complemento financiero para la actividad de producción o distribución. Una oportunidad para esto es la que otorga (y ya está siendo utilizada por antiguos cooperativistas) la huida del Credit Agricole que deja tres bancos de la región que pueden reorganizarse en beneficio de la misma, es decir, orientándolos hacia la pequeña y mediana empresa, hacia microemprendimientos alternativos, hacia vivienda. Desde luego se necesitan los aportes de los sectores que se verían beneficiados (agrario, comercial, estatal, industrial, cooperativo).
“Cooperativismo y Trabajo”
La Cooperativa de trabajo permite a la vez incrementar las posibilidades laborales para los asociados y a la vez aumentar el ingreso de los mismos (porque no hay ganancia para el dueño) y bajar el precio para quien toma el servicio. Esa es una de las grandes ventajas pero no la única ya que además devuelve la dignidad y mantiene el arraigo.
Y esto último debemos trasladarlo a cualquier intento de políticas de fomento cooperativo que se intente, por que en los últimos tiempos el cooperativismo se ha desarrollado, como ya dijimos, sin el Estado y aún en contra de su actual formato liberal y corrupto.
POLITICAS COOPERATIVAS:
Las políticas Estatales deberían fijar entonces:
Objetivos de Corto Plazo:
Facilitar la supervivencia y consolidación de las ya existentes y la formación de las nuevas (huertas Cooperativas - Cooperativas Agrícolas) o el crecimiento de las anteriores mencionadas.
Objetivos de Mediano / Largo Plazo:
· Consolidar Permanencia,
· Cubrir áreas donde las Cooperativas tengan dificultades para formalizarse y funcionar.
· Coordinar políticas para la conformación de redes sociales, donde la banca Cooperativa, las Agencias de Desarrollo Regional (reformuladas con criterios nacionales) tengan participación real y no formal.
· Trazar objetivos por sector cooperativo.
· Implementar políticas para la formación del cooperativismo vertical (aquel que permite nuclear a diversos rubros relacionados con una rama de actividad y que iría desde la producción de la materia prima hasta la venta al consumidor final).
· Con algunos objetivos delineados, el Estado debería empezar a dar lo mínimo: Apoyo Educativo sobre principios y prácticas cooperativas, y práctica económica (economía mixta, subsidios, líneas crediticias, banca oficial o cooperativa.).
· También debería retomar la “anticuada” idea de planificación para implementar un programa de alcance nacional para el desarrollo de las cooperativas con sentido regional (redes de producción, comercialización etc.).
También es muy interesante la cuestión las Cooperativas de Servicios Públicos, que durante la pasada década habían venido manteniéndose en medio de las privatizaciones y que ahora cuando las privatizadas cuentan con aval externo para las renegociaciones de tarifas podrían recibir un espaldarazo estatal para beneficiarlas.
Sobre la base de todo esto tendríamos que intentar definir un perfil de cooperativismo que resulte fructífero para la mayor cantidad de personas y que a su vez sirva para la consolidación económica y social argentina.
Por eso creemos que el cooperativismo necesario para nuestro país es el cooperativismo de base: Cooperativas pequeñas para mantener la dinámica, el grado de participación y el interés de los asociados, fortalecer el compromiso y la acción de las cooperativas, a la vez que mantener el arraigo de los mismos.
También hay ramas que son las que deben ser mas favorecidas, las que más pueden servir a la gente y a un proyecto de desarrollo. Entre ellas destacamos Cooperativas Agrícolas y Hortícolas, de comercialización, de consumo (seguramente tendrán mas éxito que los almacenes intentados por el gobierno) de Trabajo y de Crédito.
CAPITULO IV
“COOPERATIVAS AGRÍCOLAS Y HORTÍCOLAS”.
Estas cooperativas se destinan a unir esfuerzos para mejorar los resultados de las explotaciones agrícolas y hortícolas, superando por la acción en común los obstáculos y las dificultades que en forma individual no podrían vencer.
Su acción está circunscripta al sector agrícola, siendo habitualmente sus asociados los pequeños y medianos productores que aunando esfuerzos podrán defenderse de los embates de las empresas monopolistas.
En éste análisis nos detendremos en algunos aspectos que consideramos de importancia basados en la Doctrina Justicialista y la importante fundamentación filosófica que hace Santo Tomás de Aquino respecto a la función Social de la Propiedad Privada y que nos ayudarán a fijar una mejor política futura, no solo para las cooperativas agrícolas y hortícolas sino para todo el movimiento cooperativo.
Además, pretenderemos hacer una modesta proyección del panorama Nacional para el desarrollo económico y social.
La ideología original del cooperativismo sé a encontrado por reflexión con las formas autóctonas de las culturas indígenas, y éste análisis, permite una toma de conciencia sobre el pasado autóctono, el presente capitalista y dependiente y el futuro autónomo y libertario.
Las diversidades de funciones con que actúan las cooperativas agrícolas y hortícolas son múltiples, abarcando:
a) El crédito recíproco, que se practica en algunos países.
b) La colocación de la producción de sus asociados ya sea en su estado natural o encarando su selección, transformación o Industrialización.
c) El uso en común de grandes instalaciones de almacenamiento y conservación.
d) La compra y provisión a los socios de semillas, fertilizantes, combustibles, maquinarias, y otros insumos para la explotación de sus predios.
e) La distribución de artículos de consumo personal o en el hogar.
f ) La contratación de seguros.
g) El asesoramiento integral de los asociados, etc.
Dentro del sector Agrícola y en especial hortícola (con características muy especiales), se han desenvuelto en algunos países organizaciones cooperativas que actúan en la colonización de determinadas zonas. Son organismos de tipo integral, donde la mayoría de las operaciones de la producción y al consumo se realizan en común. Con distintas modalidades, está dentro de ésta tendencia, "Los Eibuts en Israel”, “Los Ejidos de México”
ESTRATEGIA DE DESARROLLO DE LA COOPERACIÓN AGRARIA Y HORTÍCOLA:
La reforma agraria, debe enfrentarse a la necesidad de integrar tres líneas de problemas:
l. La del desarrollo societario, en áreas o comunidades rurales que generalmente desconocen las diversas formas o estructuras de desarrollo comunal (sindicatos, cooperativas, asociaciones, fundamentales en la capacitación para el ejercicio consciente de los derechos políticos y sociales).
ll. La organización empresarial, bien se adopte un modelo de explotaciones familiares de cooperativas de producción, de empresas del estado, o de carácter mixto.
lll. La de integración Nacional tanto en el sentido de enlace con el sistema Nacional de circulación económico, como en el de inserción en las corrientes culturales y en los mecanismos de participación en los órganos de representación y de conducción política del Estado.
Tenemos que partir del concepto de que la reforma agraria, es una vasta operación, que se encuadra dentro de una estrategia de desarrollo nacional, esto es, aquella que se enfrenta simultáneamente los problemas asociados con las relaciones de dependencia y con las formas internas de dominación social. Cualquier formulación sobre el problema de las estructuras de desarrollo societario y empresarial, debe pues, combinar los criterios de integración nacional, la educación comunitaria, y la capacitación empresarial, es de este ángulo de enfoque que deben examinarse los alcances y posibilidades de los sistemas ya experimentados en algunos países con reformas agrarias, como en aquellos que solo han aplicado políticas de mejoramiento agrícola dichos sistemas son:
a) La cooperativa, definida como empresa agrícola y como sociedad de personas, con un ordenamiento de servicios y una estructura de gestión democrática.
b) La empresa estatal, administrada con criterio de capitalismo de Estado o dentro de un esquema socialista de desarrollo.
c) La empresa mixta de participación Estatal y de estructura capitalista.
d) La de explotación familiar.
Teniendo en cuenta las experiencias, el tipo de organización que responde a los requerimientos de desarrollo económico y social, son las cooperativas. Es necesario estudiar las pautas de una reforma agraria desde una triple óptica o dimensión, de estrategia de desarrollo nacional, de estructura empresarial, y de herramienta de desarrollo de las comunidades rurales, especialmente en áreas donde se nota el atraso del campo.
El estudio crítico de la teoría y de las estructuras de la cooperación en función de las exigencias de la reforma agraria, supone, necesariamente introducirse en el campo de las comunidades rurales de cualquier tipo o en la esfera de la economía de Estado, en cuanto comprende un repertorio que va de las cooperativas de participación estatal a las cooperativas de instituciones públicas para construcción de obras u operación de servicio o a las relaciones institucionales con el sector cooperativo de la economía nacional.
CRITERIO DE ANÁLISIS DE LA COOPERACIÓN:
El punto de partida para hacer un análisis o examinar la problemática de la cooperación rural y para trazar pautas que definen el papel estratégico en la reforma agraria, dos son los criterios:
1) Se anuncia diciendo que el camino metodológico que se adopte es el que va de la realidad social, a la teoría, y no el que sigue la dirección opuesta, o sea, el que va de los esquemas mentales a la realidad social.
2) Se anuncia en el sentido de que las estructuras cooperativas no se estudian en el plano de las ideas generales de la filosofía social, sino en el campo especifico de su papel en la práctica histórica y en los cambios de estructura agraria. También sé a adoptado una premisa teórica: la de que la reforma agraria, supone necesariamente un cambio en la estructura de la tenencia latifundista de la tierra, en cuanto en este cambio, el que obra las vías de las nuevas relaciones sociales, nuevas estructuras de explotación agrícola y una nueva distribución del poder económico, político y social. Pero si bien los cambios en lo que respecta a la tenencia de las tierras, constituyen el punto básico, y pilar de desarrollo en nuestra economía, este cambio no se desarrolla espontáneamente porque frustraría los objetivos de la reforma agraria, en cualquiera de las bases de implementación y desarrollo.
COOPERACIÓN AGRARIA Y HORTÍCOLA:
Si hacemos un análisis objetivo de la cuestión, veremos que en el mundo contemporáneo, sería utópico construir un sistema mundial cooperativo, pero si fuese real, elaborar un sistema Nacional de cooperación de acuerdo a las necesidades importantes. Los elementos que integran esos sistemas nacionales de vida, podrían diseñarse así:
a) Una teoría cientifico-social de la comunidad, como realidad singular e histórica.
b) Una meta o proyecto de vida, hacia el que ha de apuntar toda forma de ordenamiento social.
c) Una trama o relaciones de ordenamiento social.
d) Unos métodos de capacitación para la gestión democrática, y para la operación de la empresa social.
ESTRUCTURAS BÁSICAS DEL COOPERATIVISMO AGRARIO Y HORTÍCOLA:
Desde un punto de vista funcional, y en relación con las necesidades y problemas que plantea una reforma agraria, y un programa orgánico de desarrollo rural, pueden ser:
a) Estructuras de la cooperativa como sociedad y como empresa: el papel de la asamblea general, y las distorsiones gerenciales, el problema de la magnitud social.
b) Estructuras de integración democrática, las cooperativas de segundo o tercer grado. Tipos de estructuras federales.
c) Estructura electoral en las cooperativas de primero, segundo y tercer grado, y en las cooperativas de participación estatal.
d) Estructuras de administración del producto social y de la distribución de excedente: La noción doctrinaria del excedente como superávit de gestión; Los criterios en la distribución de excedentes especialmente en las líneas de cooperativismo de participación estatal.
e) Estructuras de las relaciones intercooperativas: la teoría del tercer sector en la economía nacional.
f ) Estructura de las relaciones con el estado y con sus agencias u órganos asistenciales, en la producción y desarrollo en las cooperativas agrarias y dentro del marco de una estrategia de desarrollo.
LA EXPERIENCIA COOPERATIVISTA EN ARGENTINA Y LA REGIÓN
Nuestro país ha seguido los lineamientos de la ortodoxia del cooperativismo mutualista europeo. Esta modalidad tiene fundamentos que la explican por el hecho de su llegada al país a principios del Siglo XX que junto con el sindicalismo y el dinámico cuadro de las nuevas ideologías sociales, son consecuencias de las nuevas corrientes de inmigración masiva, y aluvional, y la explosión política de la clase media,
La estructura agraria se caracteriza; por una elevada concentración de la propiedad sobre la tierra, por una propagación de la agricultura y ganadería. Nuestro país, tanto por su configuración geográfica como por su desarrollo económico, es eminentemente agrario y ganadero. Territorio de todas las posibilidades en éste sentido, es capaz de permitir la implantación de los más diversos cultivos y cobijar las más distintas especies dentro de su dilatado territorio.
Ello aún cuando las potencias productivas de nuestras tierras no han sido aprovechadas en la forma y medida que posibilitan sus amplios alcances.
El suelo de nuestras fértiles tierras ha sido castigado continuamente con el monocultivo, con el no saber corregir o hacer, de nuestros funcionarios, con las tremendas inundaciones, o también desperdiciar las tierras por sustraerlas de la explotación agrícola, con la explotación irracional de la cría fácil del ganado mayor.
Afortunadamente algunas de éstas deficiencias se están corrigiendo lentamente, y la cría del novillo a retrocedido ante el pujante avance de la agricultura. Por otra parte se ha logrado últimamente la diversificación de los cultivos, y algunos adelantos técnicos han comenzado ha llegar al campo. En la década de los 90, al finalizar, hubo un estancamiento de su desarrollo. Pero somos optimistas por que algún día “los argentinos” nos daremos cuenta que nuestra riqueza y bienestar están en el campo, siempre y cuando se instrumenten adecuadas políticas agrarias que asegure la continuidad del desarrollo agrícola.
A tal punto se halla ligado la producción agraria en nuestra economía nacional, que se ha dicho con sobrada razón que reseñar las etapas que caracterizan nuestra evolución agropecuaria, equivale a reseñar la historia económica Argentina, por constituir la historia agraria el eje alrededor del cual giró el desenvolvimiento Nacional. El único sector que se halla en condiciones de generar el llamado excedente de ingresos a utilidad de producción es el Agro.
Uno de los mas graves problemas de los países en desarrollo (como nuestro país) cuya producción básica es la agropecuaria, radica en el constante deterioro de los términos del intercambio, a raíz de la cual se origina la creciente necesidad, de aumentar el volumen de materias primas exportables, para poder comprar igual cantidad de productos industriales. El cooperativismo Agrario Argentino ha cumplido una misión realmente extraordinaria en el plano de la elevación del hombre de campo y su dignificación ante el resto de la sociedad, contribuyendo eficazmente al logro de una posición mas justa para el y su familia, a su arraigo en el suelo que trabaja, al manejo de sus propios intereses en lo que a la producción se refiere, y al mejoramiento de su precaria condición social.
LA EFICIENCIA DE LAS COOPERATIVAS EN EL DESARROLLO RURAL:
Es de suma importancia, que las cooperativas cuenten con órganos y sistemas de control eficientes, y que hagan uso de los instrumentos que le permiten controlar la eficiencia de su gestión.
1. El Estilo Latinoamericano De Desarrollo:
Para el análisis de este tópico, nos basaremos en un artículo del (C.E.P.A.L.) Centro de Estudios Para el Agro Latinoamericano, en el mismo se intenta proyectar hacia el futuro la economía, para encontrar las pautas cualitativas del desarrollo, para lo cual deben recurrir a todos los elementos cuantitativos que pueden utilizarse hoy día a partir de los datos existentes. Si nuestro propósito económico fuera eficiencia económica, tendríamos que resolver, a largo plazo, el problema del empleo. Esto sería un indicador de eficiencia económica.
Así mismo nuestra economía tendría que reducir la dependencia externa y la diferencia en la distribución de ingresos. Estos serían otros dos criterios e indicadores de eficiencia económica. La conclusión es desalentadora si pretendiéramos alcanzar estos objetivos, en la economía en los próximos años. Aclarar el crecimiento de la economía, dentro del esquema de desarrollo que tenemos actualmente, no conduce a la eficiencia.
El análisis de la CEPAL se focaliza en la tecnología sofisticada enfoque éste muy limitado, ya que no es por el lado de la tecnología que debemos abordar el problema. Con una mayor inversión en la producción de haciendas, para el gran consumo popular de la población mayoritaria, se generarían ingresos, principalmente intermedios, que van ampliar el mercado para la población de grandes ingresos, con lo cual se favorecerían nuevas inversiones destinadas a acrecentar el sector productivo que genera salarios intermedios que, por ende, utiliza una tecnología intermedia. El efecto sobre la tecnología es evidente, pero no olvidemos que la tecnología aislada de otros sectores carece de sentido. Tenemos que utilizar la tecnología que se dispone hoy en día, la que está destinada a los sectores sofisticados que producen para el gran consumo y que en su mayor parte es conocido, asimilado y adecuado. Debemos utilizar la mejor tecnología por que a la larga los sectores económicos necesitan ser competitivos con el exterior. Para lograr el empleo de una tecnología poco sofisticada, el mejor camino son las inversiones que buscan satisfacer las necesidades de sector mayoritario de la población.
En otras palabras, lo antedicho significa que los sectores sofisticados, que producen para la población de altos ingresos continúen creciendo, pero a tasas muchos mas bajas, y en función de otra economía sobre la que se va a poner el acento en la medida de lo posible. Pero ¿Cómo reorientar las inversiones? Un sector fundamental para la reinversión de las inversiones, lo constituye el sector Agrícola. En efecto, estamos perdiendo en términos de eficiencia económica, por no haber dado al sector agrícola, la importancia necesaria.
¿Que significa destinar inversiones al sector agrícola? No consiste en aumentar la producción agrícola, lo cual no va a cambiar fundamentalmente el modelo, ni tampoco supone una menor inversión en el sector agrícola, ya que los términos de costo de inversión en el sector agrícola, se equiparan prácticamente a las del sector petroquímico. Es evidente que nosotros no tenemos las estructura agrícola de los países desarrollados, y que las inversiones, en nuestro sector rural, son relativamente menores.
2. Visión Integrada Del Desarrollo Rural:
Para tener una inversión mas clara de la problemática rural, es importante distinguir, entre una agricultura en una economía de subsistencia y la agricultura en una economía moderna.
a) La agricultura en un contexto de economía de subsistencia: En primer lugar, supone que el agricultor, antes de obtener su producto, debe generar el mismo los insumos: la producción propiamente dicha, el almacenamiento, procesamiento y distribución final del producto.
b) La agricultura en una economía moderna: Abarca básicamente la función de producción rural propiamente dicha. Los insumos son producidos por los sectores especializados que fabrican abonos, productos químicos, hacen investigación tecnológica, y suministran la maquinaria agrícola.
3. La Agroindustria Y La Generación De Empleos:
¿Puede la Agroindustria y más precisamente “Las huertas cooperativas” tener un impacto sobre el ingreso y el empleo?. Con frecuencia miramos solamente el empleo directo dentro de la Agroindustria. Que es importante y que nuestra meta será implementar en una primera etapa y en lo inmediato; según nuestros estimados; 3000 puestos de trabajo para Venado Tuerto y 7000 para el Departamento General López. Pero en términos económicos esto no tiene mayor importancia por que lo relevante es la ocupación en la industria así como todo empleo que debe generarse alrededor de la industria, en los otros sectores para el empleo de aquella industria pueda mantener sus niveles.
La inversión en la Agroindustria cuando es posible económicamente en la región, genera mucho mas empleo que todo los otros sectores con igual inversión. Esto significa que se generarán muchos empleos de nivel medio, con sueldos intermedios que exigen una tecnología también intermedia y con impacto económico grande, y bajo costo por empleo. Esto es importante en nuestras economías, ya que acentuamos el desarrollo agroindustrial, tendremos grandes posibilidades de crear muchos empleos que no sean sofisticados y que lleven a utilizar una tecnología intermedia, conocida en gran parte por nosotros. Por otro lado el desarrollo agroindustrial nos lleva a distribuir mejor el ingreso y a exportar mas que a importar. Otra reflexión importante es que nosotros, país subdesarrollado, estamos invirtiendo en sectores llamados sofisticados, de bienes duraderos que necesitan mucha inversión para ganar poco empleo.
4. La Agroindustria Y La Generación De Ingresos:
El multiplicador del ingreso o de las ventas, es objeto de un análisis semejante al del empleo.
El producto agrícola es un producto clave para que podamos dinamizar nuestras economías eternamente: Es importante mejorar los términos del intercambio de los productos primarios, pero lo fundamental es desarrollar sólidos agroindustriales que nos permitan multiplicar el valor de los productos agrícolas, diez, veinte o veinticinco veces dentro de la economía. Es un contrasentido hablar de ventajas comparativas a largo plazo, entre la explotación de materia prima y la importación de productos industrializados.
El problema de costos, es importante para medir la eficiencia empresaria, pero no tiene importancia para medir la eficiencia de la economía. Lo que es bueno a nivel microeconómico, puede ser muy malo en el ámbito macroeconómico. Vemos que a nivel mundial el sistema de almacenamiento, procesamiento y distribución, está concentrado, en países evidentemente desarrollados y la tendencia se vuelca cada vez mas en favor de esos países.
Vemos como solución que las cooperativas agrarias y hortícolas son el sistema ideal y deben realmente adaptarse al sistema de almacenamiento, procesamiento y distribución del producto rural.
LA EFICIENCIA SOCIAL DE LAS COOPERATIVAS AGRARIAS Y HORTÍCOLAS:
1. Naturaleza Económica-Social:
Las cooperativas constituyen una realidad compleja que abarcan dos aspectos inseparables: a) Una asociación de personas b) Una empresa económica. El punto de partida consiste, pues, en reconocer que la cooperativa no es solo una empresa y, también, que no es solo un grupo humano, sino ambas cosas a la vez.
Si se considera a la Cooperativa como ente social, exclusivamente perdiendo de vista lo económico, no lograría sus fines y, además, se desnaturalizaría. A la inversa puede decirse lo mismo. La cooperativa es una síntesis armoniosa, un equilibrio entre la asociación y la empresa.
2. Contenido De La Evaluación Social:
Supone haber definido previamente, los objetivos de la actividad cooperativa en el campo social, los cuales son propios y específicos y solo parcial o tangencialmente coincidentes con los de una empresa lucrativa De allí que el balance social, no sea enteramente aplicable a las cooperativas y puede ser contraproducente, en algunos casos.
No podría la evaluación social en la cooperativa, estar referido exclusivamente al personal (Como ocurrió en Francia con una ley del año 1976). En efecto, sin desconocer la importancia de los trabajadores en las cooperativas, existen otros sectores internos (asociados) y externos (otras cooperativas, comunidad) que no pueden ser ignorados.
Las cooperativas en general desarrollan una actividad social, que es inherente a su propia naturaleza. Aunque no la hagan explícita al solo cumplimiento de una tarea especifica, involucra el desarrollo de aspectos sociales. El balance social apunta, precisamente a hacer explícita esa acción y establecer criterios idóneos para evaluarlo, pudiendo de esa manera, profundizarla y perfeccionarla.
3. La Situación En La Argentina Y La Región:
En el país y aun menos en la región no se han realizado balances sociales, que hayan tenido trascendencia pública, ni en las cooperativas ni en otras empresas, No obstante, es el caso señalar, que las cooperativas suelen consignar dentro de su memoria anual, alguna información relacionada con su desempeño en el campo social. Es de destacar, la pobreza de información acerca del comportamiento social de las cooperativas.
4. Contenido De Un Balance Social:
El balance cooperativo debe versar indiscutiblemente acerca del grado de cumplimiento de los principios cooperativos, sin perjuicio de que la medición concreta, los interrogantes, los ítems a considerar, etc. dependan de las peculiares circunstancias de entidad, lugar, época, actividad, etc.
En síntesis, el balance social de las cooperativas habrá de estar referido a:
a) Los principios cooperativos: En cuanto a su realización conforme con indicadores precisos que se determinan para cada uno de ellos.
b) Propuesta Social: Cumplimiento del programa trazado por las cooperativas en relación con sus particulares circunstancias de personal, asociados, otras cooperativas y comunidad en general, con indicadores singularizado para cada caso.
Esta estandarización del balance social cooperativo, posibilitará análisis y comparaciones sobre bases mas o menos rigurosas, como así mismo efectuar su consolidación sectorial, regional o nacional para obtener así un cuadro de la imagen social del movimiento cooperativo en conjunto del que actualmente carece.
5. Conclusión:
Sería riesgoso pretender la aplicación del balance social sin que existiera previamente, un proceso de maduración suficiente, a fin de asegurar su seriedad o adecuación, a la naturaleza cooperativa. Tampoco debe demorarse la aplicación de técnicas que otras empresas, animadas por objetivos muy diferentes, comienzan ya a aplicar apareciendo como pioneros en un terreno donde las cooperativas deben actuar por derecho propio. Por otra parte, la utilización del balance social regular, ayudará a mantener siempre alerta el espíritu cooperativo, ante la exigencia de armonía entre lo económico y lo social que debe regir en estas entidades.
LAS COOPERATIVAS EN LAS ACCIONES DE COLONIZACIÓN Y REFORMA AGRARIA:
Independientemente de aquella política de colonización está integrada o no a una política general de reforma agraria. La cooperativa como organización social, como empresa agrícola y como estructura de desarrollo “comunal ” puede representar un papel básico en cuatro tipos de acciones.
1. La De Reestructuración de Comunidades Indígenas:
Que no es objeto de Análisis para nosotros ya que en nuestra región no poseemos ésta realidad social, subestimadas siempre, producto del residuo ideológico de las corrientes liberales.
2. La De Reestructuración o Recolonización De Haciendas u Otras Unidades Latifundistas De Explotación: Creemos a ésta altura necesario gravar con impuestos a las grandes extensiones de tierras improductivas, la tierra para nosotros debe cumplir una función social.
Se plantean dos problemas estrechamente vinculados:
a) El de la adopción de una estructura empresarial.
b) El del asentamiento de una población campesina.
El alcance de esta política no es solo modificar los niveles y condiciones de la productividad agrícola, sino el de transformar el sistema de vida humano, los módulos de bienestar y la trama de las relaciones sociales.
La práctica nos demuestra que una correcta política de redistribución de tierras, no debe basarse en el descuartizamiento de las antiguas haciendas, sino sobre la superación de aquellas como empresas productivas y como estructuras de explotación.
3. Las De Remodelación De Áreas Minifundistas De Tenencia Excesivamente Fragmentadas.
El minifundio es originario de la descomposición de comunidades indígenas, o el fraccionamiento de las nuevas economías de plantaciones, (esta es la contrapartida del latifundio). Para ello es necesario emplear en estos casos una correcta política de Asociaciones Cooperativas.
4.La De Colonización De Áreas Nuevas, Baldías o De Propiedad Fiscal:
A éste aspecto se debe prestar atención en nuestra Región, sabemos que existe el problema de los grandes espacios vacíos estos han alimentado la doctrina de que en ésta parte del hemisferio “no hay problemas de insuficiencias de Tierras”, y que las necesidades de suelo cultivable puedan satisfacer por la vía simple de la expansión indefinida de la frontera agrícola. La verdad que todas las áreas vitales está ya ocupada y que la expansión de la frontera agrícola, solo puede efectuarse sobre tierras periféricas o marginales.
La colonización en obras de infraestructura, y en cuanto a la colonización de áreas marginales, solo puede explicarse de inmediato por razones políticas. La política de colonización por medio de compañías privadas no ha sido efectiva, sino un método de especulación con las tierras de origen público o comunal y de reproducción del sistema latifundista en los nuevos territorios.
En la actualidad la colonización Estatal o comunal adoptaría dos formas generales:
a) La de apoyo de las colonizaciones espontáneas, por medio de medidas de legitimación de las posesiones.
b) La de establecimientos de colonias establecidas, en las que concentra un denso caudal de inversiones públicas en obras de infraestructura física y social (vías de comunicación, instalaciones, etc.) pero no obstante su indiscutible trascendencia como experiencia de asentamiento, su falla fundamental consiste en la naturaleza burocrática de la dirección que ejerce el Estado, en la enorme desproporción entre la pequeña magnitud de los programas y las necesidades creciente del desarrollo económico-industrial, así como la frecuente localización marginal de las colonias por fuera del sistema de circulación comercial con las áreas de influencia de la economía nacional de mercado.
Conclusión: El problema clave en la formación de éste tipo de cooperativas de colonización reside en la posibilidad de que el Estado o el municipio tome la iniciativa y esté en capacidad de cumplir dos funciones mientras las economías cooperativas se estabilizan y mientras las economías rurales se capacitan para la administración democrática: La de promoción y la de asistencia técnica, financiera y social.
LA CONCENTRACIÓN DE TIERRAS EN SANTA FÉ, SEGÚN EL CENSO RURAL DEL AÑO 2002:
Desaparecieron casi tres de cada diez explotaciones agropecuarias, cayeron 9.720 en 14 años. La superficie promedio creció de 300 a 401 hectáreas. La tendencia es mayor en el sur.
La cantidad de explotaciones agropecuarias en la provincia de Santa Fé se redujo un 26,4% en los últimos 14 años, de acuerdo con los datos preliminares del Censo Nacional Agropecuario difundidos por el instituto Provincial de Estadísticas y Censos (Ipec). Esto significa que entre 1988, fecha del último relevamiento, y la medición que se realiza en la actualidad, se cayeron 9.720 explotaciones. La superficie promedio se elevó, asimismo, de 300,4 a 401,4 hectáreas por explotación.
En términos porcentuales, la tendencia a la concentración en el uso de la tierra está en línea con lo que se esperaba en el ámbito nacional, de acuerdo a la prueba piloto que realizó el Indec hace dos años en el partido bonaerence de Pergamino. Ese estudio había arrojado una merma del 24% en la cantidad de explotaciones agropecuarias, elevando la explotación promedio de 178 a 235 hectáreas. De todos modos, los datos no son estrictamente extrapolables ya que aquel relevamiento se realizó en la zona núcleo pampeano, mientras que Santa Fé abarca no sólo a esa región sino zonas, como el norte, donde el uso y la propiedad de la tierra son totalmente distintos. El censo Agropecuario, luego de varios años de frustraciones presupuestarias, se largó a fines de Septiembre de 2002 en todo el país. El cuestionario tiene mas de 30 preguntas y apunta a conocer no sólo la tendencia de la concentración de la tierra sino aspectos agronómicos, sociales y empresariales de las explotaciones, El Ipec, a cargo del relevamiento en la provincia, difundió los primeros resultados, cuando aún restan censar algunos segmentos en departamentos del Centro y Norte.
Los resultados globales arrojan entre 1988 y 2002 las explotaciones agropecuarias en la provincia bajaron de 36.862 a 27,142 mientras que la superficie afectada a esas explotaciones se redujo en unas 180 mil hectáreas (1,6%), de 11,074.241,8 hectáreas a 10.893.666,8. Cabe recordar que la provincia de Santa Fé ocupa una superficie aproximada de 13,3 millones de hectáreas.
La reducción de la superficie dedicada a actividades agropecuarias en los últimos 14 años llama la atención frente a la continua expansión que experimentó en los últimos tiempos la frontera agrícola.
La reducción más importante se verifica en el norte de Santa Fé, en el Departamento Vera, mientras que Las Colonias es el que más superficie incorporó. Curiosamente, el área dedicada a explotaciones agropecuarias se incrementa en distritos urbanizados, como Rosario y La Capital.
En cuanto a la concentración, en General López, el departamento con mas aptitud agrícola de la provincia, la cantidad de explotaciones se redujo un 27% y la superficie promedio se ubicó en 335 hectáreas frente a las 242 hectáreas de 1988. En otro extremo geográfico, Vera, las explotaciones caídas llegan al 9% (en 9 de Julio esa reducción es del 10%) y la superficie promedio se ubica 1.354 hectáreas. En el lechero departamento de Castellanos, se perdió en 14 años el 35% de los establecimientos, y la explotación promedio pasó a 314 hectáreas, frente a las 219 del 88.
REFORMA AGRARIA Y DE COOPERACIÓN AGRÍCOLA:
La carencia de un análisis de perspectivas de la reforma agraria en el país, explica la confusión existente entre cooperativas agrícolas y las cooperativas aplicadas a procesos de reforma agraria, así como la carencia de una metodología de perfección de estructuras capaces de responder a la triple problemática del cambio: “La de la asociación campesina” “La de la economía de empresa” Y “La de integración Nacional”.
Desde luego, esa experiencia histórica y de cuyo análisis a de fraguarse la nueva teoría científico social y los nuevos métodos. No podrá encontrarse en este país, que conserva las estructuras agrarias tradicionales, modificada en sus aspectos externos, Esta debilidad ha de explicar su incapacidad en contrarrestar el estancamiento agrícola, para proyectar una estructura independiente de financiamiento, por fuera de los patrones comerciales y de la influencia de la banca ortodoxa, y para ver diseñado, en el sistema nacional de mercado, un nuevo cuadro de canales y de métodos de intercambio.
ANÁLISIS DE UN TIPO DE REFORMA AGRARIA MARGINAL:
La reforma Agraria depende de los modelos políticos de desarrollo y de las fuerzas sociales que promueven y conducen ese proceso de cambio. Analizando diferentes experiencias, nos ha permitido establecer una tipología de tres grandes modelos políticos de reforma Agraria:
a) El de reforma agraria estructural correspondiente a estrategias globales de carácter Nacional, revolucionario o socialista, y articulada a procesos nacionales de transformación.
b) El de reforma agraria convencional, fundamentada en la negociación política entre fuerzas sociales antagónicas; por medio de mecanismos de la democracia representativa; y en la distribución de la propiedad, los ingresos y el poder, dentro del mercado de estrategias populistas o neo-capitalistas de desarrollo.
c) El de reforma Agraria Marginal, promovido y operado por las propias fuerzas sociales dominantes en aplicación de sus concepciones ideológicas y de las reglas institucionales de la sociedad tradicionales, y dentro de las líneas maestras de una estrategia pragmática de crecimiento sin desarrollo y sin cambios estructurales.
Las líneas fundamentales de operación son: “La colonización de tierras baldías en áreas periféricas, desviando la presión campesina sobre la tierra; La parcelación de terrenos latifundistas marginales, abandonados mal explotados; el mejoramiento de tierras por medio de la inversión Estatal (riego, drenajes, vías de comunicación etc.)”.
PRODUCCIÓN AGRARIA ECOLÓGICA: “Experiencia Europea”.
En los últimos años se ha ido desarrollando la llamada Agricultura Ecológica, también conocida tradicionalmente con otras denominaciones, como por ejemplo: Agricultura Biológica, Agricultura Orgánica, Agricultura Biodinámica, etc.
La producción agraria ecológica, así la llamaremos, busca una integración de elementos locales y socioculturales dentro de un modelo racional de obtención de productos agrarios y alimenticios, sostenible a largo plazo y utilizando tecnologías apropiadas, tanto energética como ambientalmente eficientes.
Dentro de los movimientos alternativos, la agricultura ecológica constituye un sistema de producción y elaboración de alimentos altamente exigente, ya que busca incidir directamente sobre una serie de aspectos que se relacionan a continuación:
• Obtención de productos alimenticios de elevada calidad organoléptica y nutritiva en suficiente cantidad, es decir, obteniendo unos rendimientos que no se alejen mucho de los rendimientos medios obtenidos por la agricultura convencional.
• Evitar la presencia de elementos potencialmente tóxicos para la salud humana en los productos agrarios y alimenticios finales, ya sea durante la fase de producción agrícola y ganadera, ya sea derivada de los sistemas de conservación, elaboración o envasado seguido en los mismos.
• Evitar todos aquellos procedimientos que resulten en una pérdida de calidad de los productos finales, escogiendo aquellos que mejor preserven estos aspectos.
• Asegurar la conservación del medio ambiente y el funcionamiento a lo largo de los ecosistemas agrícolas, mediante la aplicación y desarrollo de tecnologías apropiadas que armonicen esta necesidad con la obtención de unas producciones económicamente rentables.
El cumplimiento de estos aspectos filosóficos generales implica el desarrollo y aplicación de unas técnicas muy precisas que requieren un elevado conocimiento del sistema agrario y de las diferentes interrelaciones entre los numerosos parámetros que condicionan la producción, elaboración y comercialización de este tipo de productos.
La producción agraria ecológica se denomina tradicionalmente de diferentes formas, a menudo equivalentes, tal y como se ha mencionado en el primer párrafo. Estos nombres se originan en diferentes momentos y lugares, aunque finalmente persiguen los mismos objetivos. El término Agricultura Biodinámica es el único, entre todos ellos, que responde a un sistema de producción que incorpora algunas técnicas diferentes. A pesar de ello, les equiparada al concepto general de producción agraria ecológica.
Cuando se habla de este modelo agrario se está haciendo referencia a un movimiento mucho más amplio, con una implantación muy heterogénea y con unas bases y principios teóricos y filosóficos que, aunque lleven a un mismo concepto de actividades agrarias, proceden en su origen de corrientes diferentes que han marcado su desarrollo y, en algunos casos, su implantación geográfica.
El primer movimiento que surgió fue la llamada Agricultura Biodinámica, postulada por el austríaco Rudolf Steiner, fundador de la Antroposofía, en unas conferencias realizadas ante un grupo de agricultores en Koberwitz, en el año 1924. La Antroposofía considera que la ciencia no ha de limitarse a considerar sólo el mundo material, sino que ha de incluir otras dimensiones suprasensibles. Corresponde a Pfeiffer, un discípulo de Steiner, el desarrollo inicial de los principios de esta agricultura biodinámica establecidos por Steiner, principios sobre los que, actualmente, reposa este sistema agrario de producción.
Estos principios se pueden resumir en los siguientes puntos:
1. El suelo no es un material inerte o un mero substrato físico de anclaje para los vegetales. Su parte orgánica (especialmente el humus) y su parte viviente (microorganismo, etc.) son de gran importancia.
2. Los microorganismos del suelo son los encargados, mediante su actividad metabólica, de transformar los elementos químicos insolubles, necesarios para el crecimiento vegetal, en elementos solubles y asimilables para las plantas. Por este motivo ha de favorecerse su presencia y actividad mediante la aportación de materiales orgánicos compostados y ricos en humus.
3. Los abonos minerales solubles han de evitarse, puesto que favorecen el desarrollo de plagas y enfermedades en las plantas.
4. Las plagas y enfermedades sólo aparecen cuando las plantas de cultivo sufren algún desequilibrio. Se potencia el uso de técnicas preventivas para evitar estos desequilibrios, aplicándose los llamados preparados biodinámicos, unos productos obtenidos de la dilución y dinamización de elementos naturales (según principios similares a los de la homeopatía) que se incorporan al suelo, sobre las plantas y sobre el compost (abono orgánico en fermentación).
Otra corriente, que se denominó Agricultura Orgánica, fue desarrollada en los años cuarenta por Sir Albert Howard, el cual definió las líneas generales de su pensamiento en el libro Testamento Agrícola, escrito en el año 1940 y basado en observaciones efectuadas en la India durante varias décadas. Este autor divulgó la idea de volver hacia una agricultura rural que diera prioridad a la fertilidad del suelo mediante la aportación de materia orgánica compostada, la cual, además de mejorar las condiciones físico-químicas del suelo, favorecería la resistencia de la planta ante las plagas y las enfermedades.
Algunos seguidores de esta modalidad difundieron estas ideas por el Reino Unido y por los Estados Unidos, dando lugar a una de las asociaciones promotoras más antiguas en este campo, la "Soil Association", portavoz de un modelo de agricultura natural y no contaminante.
La tercera rama histórica la constituye la llamada Agricultura Biológica, desarrollada por los suizos Hans Peter Rusch y H. Müller. La idea principal que aporta esta tendencia es que el ser humano tiene que asegurarse su subsistencia sin dilapidar los recursos que ofrece la naturaleza, sobre todo los recursos no renovables. Se concede mucha importancia al humus del suelo, a la utilización de compost en superficie y a la limitación del laboreo al estrictamente necesario, para evitar alteraciones de la microflora del suelo. Se abandona la idea de autonomía de la explotación y el agricultor puede comprar los fertilizantes orgánicos fuera de la misma. Rusch es el primero que aplicó argumentos científicos y económicos para justificar la eficacia de este modelo agrario.
El desarrollo de la agricultura ecológica en Europa permaneció en estado embrionario durante el decenio de 1950, ya que el principal objetivo al finalizar la II Guerra Mundial era mejorar la producción y satisfacer las necesidades inmediatas.
A finales de la década de los sesenta y durante la de los setenta, surgieron numerosas organizaciones o asociaciones de defensa de la producción ecológica. La coexistencia del movimiento ecológico, de los movimientos contestatarios y de intereses comerciales diversos explica la atomización y la heterogeneidad del sector, el cual, a pesar de todo, progresó seriamente y se fue dotando, poco a poco, de unas normas de producción a medida que fueron apareciendo estas asociaciones. Esta actividad se concentró, sobre todo, en los países del centro y norte de Europa.
A partir de la década de los ochenta, la agricultura ecológica se ha desarrollado finalmente en la mayoría de países europeos y en muchos países terceros, sobre todo en los Estados Unidos. Se ha registrado un incremento importante de productores y han surgido diversas iniciativas en el ámbito de la transformación y la comercialización de los productos ecológicos. Esta nueva situación se debe a que los consumidores demandan cada vez más productos de calidad y también a la toma de conciencia cada vez más elevada respecto de las cuestiones de salud ligadas a la alimentación, así como a la preocupación por la conservación del patrimonio medioambiental. Los servicios oficiales, por otro lado, van reconociendo progresivamente a esta agricultura, incluyéndola entre sus temas de investigación y adoptando disposiciones específicas.
En los últimos años se ha añadido una nueva denominación para nombrar este modelo agrario, denominación que tiene su origen en los movimientos ecologistas de los años ochenta. Así pues, algunos países del entorno europeo, como España, Dinamarca y Alemania, utilizan preferentemente este término, el cual intenta recoger el concepto de sistema agrario integrado con su entorno natural, mediante la aplicación de prácticas agrícolas, ganaderas y agroindustriales respetuosas con el medio ambiente.
También en los últimos años ha surgido un movimiento ligado al desarrollo sostenible y endógeno de las zonas rurales de los países denominados del tercer mundo, especialmente la zona de Sudamérica y África, con la aparición de unos modelos de desarrollo íntimamente ligados a las condiciones sociales y económicas de cada lugar en concreto, así como al respeto de las comunidades rurales y a su medio. Estos movimientos hablan de agricultura sostenible o de otros conceptos próximos a los de la producción agraria ecológica.
La agricultura ecológica, como concepto general para designar este modelo, se originó, pues, a principios de siglo, pero ha comenzado a desarrollarse y salir de la marginalidad a finales de los años sesenta, debido a una serie de fenómenos sociales y económicos que generaron un tipo de conciencia entre cierto segmento de los consumidores y medios de comunicación que propiciaron el crecimiento de la demanda y un posterior desarrollo de la oferta, sobre todo en los países más ricos y más afectados por los efectos negativos de la industrialización sobre su medio ambiente, como por ejemplo, el caso de Alemania.
Al finalizar la II Guerra Mundial se produjo un cambio radical en los modelos agrícolas tradicionales, basados en sistemas extensivos basándose en mano de obra barata y con una escasa utilización de tecnología en los medios de producción. Se producía basándose en razas y variedades de origen local, muy rústicas y adaptadas a las condiciones del medio, y de baja productividad. La mecanización substitutiva de la mano de obra y las mejores perspectivas que ofrece la industria a los trabajadores, origina un éxodo de población rural hacia las ciudades. Al mismo tiempo, se han ido produciendo importantes avances en el panorama científico agrario, mediante la aparición de nuevas variedades y razas, fruto de una selección genética, así como la obtención de nuevas generaciones de abonos químicos, aparición y vulgarización de nuevos productos plaguicidas, mecanización creciente del campo, etc. Se produce así un proceso de intensificación general de las producciones agrarias, favorecidas por las políticas de la época y una creciente concepción economista e industrialista de este tipo de actividades.
Los diferentes gobiernos europeos apoyaron esta llamada "revolución verde" con el objetivo de solucionar los problemas de abastecimiento de alimentos y para potenciar a las industrias proveedoras de materias primas y tecnología para el campo.
El desarrollo de este tipo de agricultura más tecnificada y competitiva se consagró definitivamente en el ámbito europeo mediante el establecimiento de la llamada Política Agrícola Común (PAC) en el año 1968, como consecuencia de la firma del Tratado de Roma. Esta iniciativa estableció unos mecanismos de regulación y estimulación de las producciones agrarias, encaminadas a asegurar una producción propia y suficiente de productos agroalimentarios, proporcionando unas rentas dignas a la población rural comprometida en estas actividades, más parecidas a las proporcionadas por otros sectores productivos. Estos objetivos generales se verían cumplidos en pocos años, sobre todo los objetivos productivos. En el año 1973 se consiguió ya un incremento de la productividad agraria del 6,7% anual, un incremento de la renta recibida por los agricultores, una seguridad en el abastecimiento de los mercados, el mantenimiento de unos precios razonables y una cierta estabilidad de los mercados.
Toda esta situación, sin embargo, empieza a poner en evidencia una serie de limitaciones o aspectos derivados problemáticos, sobre todo en el campo económico y medio-ambiental.
Este tipo de política agrícola generó en pocos años toda una serie de excedentes agrarios, consecuencia de una política de precios que financiaba ciertas producciones, consideradas básicas, sin tener en cuenta la adecuación de la oferta generada a la demanda existente. Los diferentes mecanismos de intervención y financiamiento constituyen un círculo vicioso, al alimentar una tendencia productivista al agricultor, el cual planifica su actividad en función de la ayuda que recibirá y no por la rentabilidad intrínseca que obtendría su explotación en el marco de una demanda real de mercado. La CEE trató de articular diversos mecanismos que evitaran de alguna forma esta situación, situación que genera unos costos económicos y medio ambientales enormes, aunque de estos últimos habitualmente nadie se hace cargo, resultando una importante degradación del medio. En esta línea se establecen políticas de regulación de producciones, como por ejemplo la tasa de corresponsabilidad, establecida en el año 1979, de la producción láctea, la fijación de objetivos de producción para 1980, la cuota de la leche o los denominados estabilizadores.
La práctica de una agricultura intensiva y mal planificada conlleva el deterioro del medio ambiente agrario y rural, así como la aparición de nuevos problemas, los cuales acaban minorando la eficacia de la actividad agrícola. Se pueden citar algunos hechos derivados de esta situación general:
– Especialización y aparición de los grandes monocultivos intensivos, con la consiguiente acumulación de problemas sanitarios y pérdida de fertilidad de los suelos agrícolas.
– Uso de unas pocas variedades y razas genéticamente seleccionadas de alta productividad, con la consiguiente pérdida de patrimonio genético y el elevado grado de exigencia que comportan, dada su mayor fragilidad e inadaptación a las condiciones concretas de muchos lugares donde se cultivan o crían.
– Fertilización basada fundamentalmente en abonos químicos solubles, lo que genera a medio plazo toda una serie de problemas de erosión de los suelos agrícolas, debido al empobrecimiento del suelo en materia orgánica y humus, así como a la contaminación de las aguas de muchas regiones europeas por nitritos u otros contaminantes.
– Separación de las actividades agrícolas y ganaderas. La aparición de la ganadería intensiva desligada de la tierra genera una grave problemática de residuos que a menudo conlleva aparejada una contaminación indiscriminada de campos de cultivo y de ríos o riachuelos donde se vierten purines, y otros residuos ganaderos, en gran cantidad. Simultáneamente hay mucha superficie agrícola que sólo recibe abonos químicos, abonos que por lavado de sus elementos solubles también colaboran a menudo en la contaminación de las aguas superficiales y subterráneas.
– Utilización intensiva de productos fitosanitarios sintéticos, reguladores del crecimiento, hormonas, herbicidas, etc. Su uso y abuso conlleva la presencia de residuos potencialmente tóxicos para la salud de los consumidores y del entorno, favoreciendo la aparición de resistencias y de nuevas plagas y enfermedades.
En la Europa desarrollada, y como consecuencia de todos estos problemas mencionados, se va produciendo progresivamente un cambio de mentalidad y surgen voces que piden un nuevo enfoque para la PAC. En esta situación aparece el Libro Verde de la Comisión, de 1985, el cual empieza a plantear la necesidad de mantener unos agricultores capaces de garantizar la conservación del medio ambiente socioeconómico y natural.
De una forma mucho más explícita, el Parlamento Europeo dicta una resolución en el año 1986 sobre agricultura y medio ambiente. Esta resolución plantea claramente la necesidad de introducir una etiqueta de calidad para la comercialización de los productos agrarios ecológicos, así como de impulsar medidas para el fomento de fincas y granjas experimentales ecológicas y mejorar la información sobre este modelo agrario.
Posteriormente a esta resolución se inician los trabajos previos con los diferentes Estados miembros para establecer una normativa en el ámbito europeo que concrete las ideas políticas de las diferentes instituciones y gobiernos comunitarios. Todos estos trabajos se plasman en la aparición del Reglamento (CEE) 2092/91 del Consejo, de 24 de junio de 1991, sobre producción agrícola ecológica y su indicación en los productos agrícolas y alimenticios, marco normativo fundamental que regula y homogeneiza criterios para todos los miembros de la Unión Europea.
Antes de la aprobación de este Reglamento ya existía regulación estatal de este tema en Francia, Dinamarca y España.
Francia fue el primer país que reguló este tema. En el año 1980 la Asamblea francesa aprobó una Ley de Orientación Agrícola que su artículo 14 establecía que una Orden ministerial posterior homologaría los Cuadernos de normas que definieran el sistema de producción agrario que no utiliza productos químicos sintéticos. El 10 de marzo de 1981 se publicó un Decreto en el que se definían las condiciones básicas que tenían que reunir estos cuadernos para su homologación. Diferentes asociaciones francesas consiguieron homologar sus cuadernos, estableciendo un sistema de control y certificación de los productos obtenidos por sus agricultores asociados.
El segundo país que procedió a regular este sistema de producción agrario fue Dinamarca, donde a raíz de la elaboración de un impactante informe oficial relativo a los efectos de la agricultura intensiva sobre el ecosistema marino, publicado en el año 1984, se promulgó una Ley, en junio de 1987, relativa a la producción agraria ecológica. En este caso, el Estado Danés ejercía un mayor peso en el control de la producción que en el caso francés, donde éste se ha ejercido siempre, como se ha dicho, por parte de organismos y asociaciones privadas homologadas.
España fue el tercer país donde se reguló este tema, mediante el Real Decreto 759/1988, de 15 de julio de 1988, el cual incluyó los productos agrarios y alimenticios obtenidos sin el empleo de productos químicos de síntesis en el régimen de las Denominaciones de Origen, genéricas y específicas, establecido mediante la Ley 25/1970, de 2 de diciembre. Posteriormente se aprobó el Reglamento de la Denominación Genérica "Agricultura Ecológica" y se creó su Consejo Regulador, el cual aprobó un Cuaderno de Normas técnicas de producción y elaboración de productos agroalimenticios ecológicos. Esta situación continuó así después de la publicación del citado Reglamento comunitario, al que se adaptó la normativa española aplicada por el Consejo Regulador de esta Denominación Genérica, el CRAE. Este CRAE fue designado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación como autoridad única de control de estos productos para todo el Estado español. A pesar de todo, y para adaptarse mejor a la normativa comunitaria y al ámbito jurídico del Estado, el Ministerio publicó, el 22 de octubre de 1993, el Real Decreto 1852/1993, sobre producción agrícola ecológica y su indicación en los productos agrarios y alimenticios, el cual reconoce a las Comunidades Autónomas su plena competencia para aplicar directamente el Reglamento europeo y para dictar las normas necesarias para su aplicación, las cuales han de ser ratificadas por el Ministerio, a efectos de su defensa en el ámbito estatal e internacional.
CAPlTULO V
“ CARACTERIZACIÓN DE LA EDUCACIÓN ”.
La Educación es una actividad humana natural y permanente, por medio de ella se conservan y transmiten los valores fundamentales de una comunidad. Humaniza y personaliza al hombre. Modela su verdadera forma humana, perfecciona sus capacidades intelectuales, morales, físicas y espirituales.
Su virtud principal es ser una actividad formativa y de perfeccionamiento. Es en ella donde se muestra con mayor intensidad la influencia de la comunidad sobre sus miembros, por ello los valores y normas transmitidas a través de la actividad educativa, no pueden ni deben ser meramente informativos y abstractos ya que por medio de ellos, las futuras generaciones comprenden y hacen suyo su porvenir.
En la medida en que toda la comunidad se desarrolla en tiempo y espacio determinado, es la comunidad nacional, de acuerdo a sus objetivos, la que establece, implica y da sentido a los contenidos educativos, a impartir, al modo más conveniente de realizarlo y a su forma de implementación en las diferentes modalidades educativas.
Por ello es necesario indagar, en primer lugar, que relación existe entre el sistema de ideas que da vida a la historia particular de una comunidad y al sistema educativo que debe transmitirlo.
BASES GENERALES PARA LA EDUCACIÓN:
A) Educación Para La Justicia:
-- Encaminada Comprensión Del:
* Valor y dignidad humana.
* Desafío para convertirse en artífice de su propio destino.
-- Como Desafío Para:
* Desarrollarse libremente como persona.
* Reafirmar su señoría responsable sobre el mundo.
* Convivir con los demás fraternalmente.
* Encontrarse con Dios.
-- Alentadora De La Función Crítica Del Hombre:
* Para regenerar las pautas culturales y normas de interacción.
* Para evaluar los contravalores que transmiten los medios de comunicación social.
--Implementadora de acciones que ayuden a:
* Comprender la situación en que viven y discernir sus cause.
* Tomar conciencia de sus deberes y derechos.
* Capacitarse para organizarse civil, laboral y políticamente.
* participara en los procesos decisivos que la atañen.
-- Capacitadora Para:
* La acción socio-política.
B) Educación Para El Servicio:
* Servir a la promoción humana integral.
* Desarrollar la capacidad de entrega solidaria.
* Vocación de ayuda al que sufre.
* Compartir angustias y alegrías.
* Crecer en la entrega a sí mismo hacia Dios, la Nación, la Familia y
El hermano carenciado.
C) Educación Para La Liberación:
--De Los Que Están Privados Del Mínimo Vital Derivado De:
* Creciente brecha entre ricos y pobres.
* Situación de inhumana pobreza de miles de compatriotas que adquieren rostros concretos: niños, jóvenes, obreros, subempleados, ancianos y marginados.
--De Las Estructuras Opresoras Que Provienen Del Abuso Del Tener o Del Abuso Del Poder Derivadas De:
* La injerencia de sistemas económicos que no consideran al hombre como centro de la sociedad.
* La economía de mercado libre.
* La ideología liberal.
* Primacía del capital sobre el trabajo, lo económico sobre lo social.
* Aprovechamiento de grupos minoritarios asociados a intereses extranjeros de la situación imperante
* Las tecnocracias que exigen a los sectores más pobres, un costo social inhumano.
* La dependencia económica, tecnológica, política y cultural.
* Las multinacionales.
* La pérdida de valor de las materias primas propias.
* La violencia generalizada, muertes secuestros etc.
--De La Explotación De Los Trabajadores Provenientes De:
* La aplicación arbitraria de la legislación laboral.
* Control y protección de la actividad sindical.
--De Visiones Inadecuadas Del Hombre.
* Visión Consumista.
a) El hombre es instrumento de producción y objeto de consumo
b) Los valores supremos son el tener, el poder y el placer.
* Visión Liberal.
a) Individualismo.
b) Los valores supremos son: la eficiencia económica y la libertad individual.
* Visión Marxista.
a) Colectivismo.
b) El valor supremo reside en el desarrollo de las fuerzas materiales de producción
* Visión Estatista.
a) Limitación de las libertades individuales.
b) Identificación de la voluntad del Estado con la de la Nación.
c) Prioridad de desarrollo bélico sobre las necesidades del pueblo especialmente los sectores más pobres.
d) El hombre al servicio de la “Guerra Total”.
-- De La Situación De Mercado Individual y Social.
* Para remontarse a la posesión de lo necesario a través de una calidad de vida más humana.
* Una distribución más justa de los bienes y oportunidades,
-- Para La Valoración Del Trabajo y De La Persona Del Trabajador a Través:
* De justa retribución.
* Que permita el decoroso sustento de los miembros de la familia.
* Que disminuya la brecha desmedida entre el lujo y la indigencia.
-- Para El Aumento De La Consideración De Los Demás.
* Ser tenido en cuenta como persona responsable.
* Capaz de participar en las opciones públicas, sindicales, y en la elección de sus gobernantes.
Objetivos De La Educación:
a) Formación integral del hombre:
Destacando nuestra tradición histórica, hubicandolá geográfica, política, económica, social y culturalmente en nuestra Nacionalidad para reformar y consolidar la toma de consciencia de la realidad nacional.
b) Crear hábitos de carácter especulativo, moral y políticos:
La Educación debe convertirse en hábito, la confianza en el poder de la inteligencia humana ya que por su intermedio es posible elevar el nivel de vida de la sociedad, Inculcar hábitos morales y políticos de altruismo social, de abnegación, de solidaridad, para formar hombres rectos, veraces y felices.
c) Promover la educación permanente:
Que la tarea educativa no se agote en el ámbito juvenil.
d) Fomentar la elección de las diferentes orientaciones educativas armonizando las actitudes, vocaciones e intereses particulares con las necesidades sociales:
Una adecuada planificación educativa debe prever cual son las áreas a desarrollar con mayor intensidad y, en consecuencia, orientar las elecciones individuales en el marco de las necesidades de conjunto.
Por otra parte debe insertarse activamente al hombre en su ambiente, capacitándolo para que pueda encontrar soluciones nacionales a los problemas nacionales sin desligarse por esto del necesario conocimiento universal.
e) Propiciar y alentar la investigación humanista, científica y tecnológica
f ) Promover la educación de los medios de comunicación social a los grandes intereses y objetivos nacionales, provinciales y municipales, propiciando; Además; como una de sus funciones principales, el de convertirse en agentes de educación parasistemática:
Una sociedad encaminada a desarrollar las potencialidades humanas, a la valorización de la "dignidad de la persona”, no puede fomentar desde los medios de comunicación social un crudo materialismo consumista y una mentalidad fríamente competitiva que fundamente él “ser a través del poder”, ya que atenta contra la libertad, la creatividad y la dignidad humana.
EDUCACIÓN COOPERATIVA:
Los siete principios o reglas de oro del cooperativismo dicen:
1. Libre acceso y adhesión voluntaria.
2. Control democrático, un hombre un voto.
3. Distribución del excedente.
4. Limitación del interés.
5. Neutralidad política y religiosa.
6. Pago al contado.
7. Estimulo de la educación.
No obstante siendo las primeras esenciales para la adopción del sistema cooperativo, las tres últimas, avaladas por la Alianza Cooperativa Internacional, forman parte sin la menor duda del sistema Rochdaleano, es por ello que no debemos restarle importancia.
Las entidades cooperativas de todo el mundo, consagran dicho principio (7) y suelen aportar a tal efecto al destino de algunos recursos que en determinados casos, alcanza a un porcentaje de sus excedentes. Solo es de lamentar que por circunstancias tales como la falta de instituciones centrales de educación especializada, la indiferencia o ignorancia de algunos dirigentes, o la no-perseverancia en las tareas de educación, se trabe la efectiva canalización de dichos recursos apuntados a la educación cooperativa.
¿Ahora bien es importante la educación cooperativa? Para ello debemos analizar algunos aspectos.
Ante todo ubiquémonos en una organización cooperativa, donde los asociados ejercen funciones de deliberación, dirección y contralor en un régimen de igualdad. Es lógico que para ello, deben poseer las aptitudes y conocimientos que solo la educación puede otorgar, por otra parte, una buena educación cooperativa permite:
* Despertar el espíritu cooperativo, que más allá de lo material, apela al sentido de Justicia y Solidaridad Social.
* Proporcionar a lo asociados, no solo a los que ocupan puestos jerárquicos, sino también a los empleados de menor nivel, los conocimientos técnicos requerido por cualquier empresa moderna.
* Posibilitar al asociado la visualización de las diferencias entre las falsas cooperativas y las verdaderas, e inducirlos al ejercicio consciente de sus derechos y deberes, la correcta elección de dirigentes, y la utilización leal y consecuente de los servicios cooperativos.
Por todo esto y por los numerosos aspectos positivos que la educación
En si misma representa, se coincide en afirmar la importancia de la educación cooperativa, y que toda labor de promoción cooperativa, debe fundamentarse en una tarea previa y constante de educación.
¿Habiendo establecido la importancia, a quienes deberíamos dirigirlo? Una acción educativa amplia y sistemática, debe dirigirse a la mayor cantidad posible de personas vinculadas a estos organismos, ya sea en forma actual o potencial, es decir desde los dirigentes al habitante en general, en su carácter de posibles futuros asociados, tratando de disipar la indiferencia a través de un conocimiento adecuado de los caracteres y finalidades de las entidades cooperativas.
Esta actividad puede ser desarrollada:
1. Por las entidades cooperativas primarias.
2. Por las autoridades gubernamentales, que procuran promover el desarrollo económico social, y cuya acción debe verificarse a través de los diversos establecimientos generales de enseñanza.
3. Por los sindicatos, que procuran difundir las actividades para mejorar las condiciones de vida de sus miembros.
4. Las Asociaciones internacionales de Cooperativas.
No debemos encerrarnos solamente en la educación doctrinaria, sino que debemos preocuparnos también, por la difusión de un espíritu cooperativo que lo encontramos identificado con los conceptos, de esfuerzo propio, ayuda mutua, solidaridad, igualdad, justicia, libertad y humanitarismo.
Los aspectos de la educación cooperativa deben contener:
a) Conocimientos Cooperativos Propiamente Dichos:
Se trata de aspectos generales, históricos y doctrinarios, abarcando las características cooperativas, los alcances del cooperativismo, la evolución del mismo, sus principios fundamentales, los tipos cooperativos, sus relaciones con el Estado etc.
Se trata además de aspectos legales (conocimientos de la legislación y reglamentación Nacional). Aspectos de organización y administración cooperativa, estudios de caracteres, objetivos, ventajas e inconvenientes de los distintos tipos de cooperativas. Estos temas deben ser considerados ampliamente, es decir, que mientras resulta indispensable un conocimiento intensivo por parte de profesionales especializados, para los asociados, bastaría con un conocimiento general.
b) Conocimientos Técnicos:
Este aspecto se refiere específicamente a los conocimientos que deben poseer las personas que están cumpliendo funciones determinadas dentro de las cooperativas. Lógicamente serán impartidas en función de la actividad que se encuentran desarrollando y preferentemente, en escuelas o colegios dependientes de dichas asociaciones cooperativas.
c) Conocimientos Generales:
Por una parte, resulta necesario que los miembros de las cooperativas posean determinados conocimientos para ejercer adecuadamente sus funciones, y poder desenvolverse en forma eficaz dentro de normas democráticas. Por otra parte, los técnicos y profesionales especializados deben poseer conocimiento al margen del cooperativismo, tales como Derecho, Sociología, Economía etc.
Con respecto a los métodos y sistemas de educación mas adecuados existen varios, y si bien en nuestro país encontramos algunas realizaciones alcanzadas en esta materia, todavía nos queda un largo camino que recorrer.
FORMACIÓN PROFESIONAL PARA TRABAJADORES RURALES (Modelo Legislativo):
a) Escuelas De Formación Profesional Centradas en La Producción Agrícola y hortícola.
Creación de escuelas de ciclo Trienal cuya curricula alcanzará: Materias técnicas 30% y prácticas 70% en talleres y sobre el terreno. Los cursos prácticos se dictarán en:
* Formación individual; se refiere esencialmente a la reparación de piezas de maquinarias o herramientas.
* Formación en grupo en la que los estudiantes se ejercitarán en equipo en la reparación de maquinas complejas, tales como cosechadoras, tractores etc.
* Seminarios sobre organización y desarrollo técnico de la mecanización de la producción agrícola.
El programa de promoción incluirá: Agronomía, Horticultura, química general, agroquímica, biología, matemáticas, física, mecánica, trabajos en metales y en maderas, de conservación, conducción de vehículos de motos, organización de tareas. La seguridad en el trabajo constituye una característica permanente del programa.
b) Escuelas Profesionales Para Personal Directivo y Administrativo:
El objetivo de la formación impartida por estas escuelas será mejorar y
Actualizar los conocimientos de los especialistas en materias técnicas, economía y organización de la producción, química del suelo, abono de tierras y mecanización agrícola, basándose en los últimos descubrimientos científicos y en las experiencias mas recientes.
d) Planificación En Materia De:
· Periodo óptimo de formación para cada organización.
· Estructura y administración del conjunto del sistema de formación profesional.
· Promoción óptima entre los cursos diurnos, nocturnos y por correspondencia.
· Motivación de los educandos en materias de inversiones e investigaciones.
· Mejor calidad del material didáctico, equipos y medios audiovisuales de formación profesional en las escuelas rurales.
· Plena utilización de los programas de radio y T.V. en la formación profesional rural.
· Creación de centros experimentales de formación profesional, a fin de poner a prueba los últimos métodos de formación, equipo y técnicas de dirección.
FORMACIÓN COOPERATIVA Y DESARROLLO:
1.Cooperativismo y medio ambiente:
En el ideario Cooperativo está claramente implicado el espíritu de conservación del medio ambiente.
La noción de desarrollo del medio cooperativo, que se basa en los esfuerzos de las unidades empresariales cooperativas, se sustenta sobre la acción de los socios, su participación en la gestión de las empresas, lo que significa siempre una nota de presencia humanista, una toma de decisiones que no puede perjudicar las fuentes de beneficio de la colectividad.
El cooperativismo nació para mejorar las condiciones de vida y trabajo de las clases mas necesitadas y ello conlleva, desde un principio, el respeto para la naturaleza.
Por si no estuviera suficientemente claro en la reciente modelación del ideario cooperativo realizado en el congreso de Manchester en 1995, al cumplirse un siglo de la creación de la Alianza Cooperativa Internacional, este organismo ha explicitado la necesidad de velar por el medio ambiente desde las cooperativas.
2.Formación y Desarrollo Cooperativo:
Un principio clave del cooperativismo es la educación de los socios, de los dirigentes, empleados y del público en general, tanto en los principios de la cooperación como en la cultura general.
Cuando se muestra más necesario que nunca el aspecto formativo para la conservación del medio ambiente, está claro que desde las cooperativas debe fomentarse la formación medioambiental, algo que hasta ahora ha escapado siempre en los planes de estudio y que debe ser retomado por la sociedad y por ende por las cooperativas.
3.¿Qué Debemos hacer?:
Es preciso, a partir de ahora, difundir el nuevo ideario cooperativo de respeto a la naturaleza y agregar a todos los planes de estudio de las cooperativas y escuelas, la formación para la protección de la Naturaleza y el medio ambiente.
No debe descuidarse este importante aspecto, preocupación viva siempre en los doctrinarios y los innovadores del cooperativismo, que adquiere, ante las agresiones constantes del sistema capitalista, una mayor necesidad.
No puede entenderse el cooperativismo separado de las causas más nobles de la especie humana, por que el cooperativismo es ante todo humanismo.
CONCLUSlONES
Es necesario que el espíritu resista tenazmente y busque frutos siendo así nada mejor que para encontrarlos que trabajar aunadamente y proclamar día a día, el conocimiento de los deberes con Dios, fuerza moral indispensable para alcanzar nuestros objetivos.
Los postulados filosóficos en los cuales el Centro de Estudios “Eva Perón” trabaja sus proyectos son los siguientes:
1. La defensa de la vida desde su concepción.
2. La defensa de la propiedad privada puesta en función social.
3. El trabajo como dignificador del hombre y no en un sentido monetarista.
4. Distribución equitativa de la riqueza.
5. La integración Nacional.
Los grandes problemas requieren soluciones audaces y los desafíos que presenta la “Nación Argentina”, La región Sur de Santa Fé, y Venado Tuerto específicamente, presuponen opciones decididas en favor de los intereses de sus ciudadanos.
Arduo y difícil es el sendero para lograr la remoción de estructuras menos humanas por otras más humanas, personalmente consideramos que el camino de Cooperativismo y más específicamente el de las huertas cooperativas, constituyen el instrumento idóneo para superar la actual coyuntura, lograrlo dependerá - en gran medida - de la cuota de compromiso y creatividad que estemos dispuestos a poner en esta magna obra.
Las conclusiones que se deducen al respecto son las siguientes:
· En una primera etapa de formación de huertas comunitarias, y como desafío de quienes elaboramos este proyecto, autogenerar en lo inmediato, sin recursos de un presupuesto, mas de 3000 puestos de trabajo para la zona de Venado Tuerto (7000 para el departamento General López), con frecuencia miramos el empleo directo dentro de la industria, pero, en términos económicos, esto no tiene mayor importancia por que lo relevante será en un futuro no muy lejano, la ocupación que generará alrededor de esa industria (Coop. Agrícolas y hortícolas).
· Independientemente de que la política regional esté o no integrada a una política de reforma agraria, la cooperativa hortícola, que es el segundo paso, como organización social, como empresas, y como estructura de desarrollo comunal, puede representar un papel básico en la ciudadanía y ejemplo de integración Nacional.
· Es de suma importancia que cuenten con órganos y sistemas de control eficientes, y que hagan uso de los instrumentos que le permita controlar la eficiencia de su gestión.
· La cooperativa es una síntesis armoniosa, un equilibrio entre la asociación y la empresa. Creemos que la empresa deberá ser mixta de participación municipal.
· El acceso deberá ser libre y adhesión voluntaria. Sin discriminación social, política o religiosa.
· El municipio intervendrá como asociado, proporcionando los medios legales, para que después de hacer un relevamiento catastral, pasar a la cooperativa aquellos terrenos nuevos, oseosos, baldíos o de propiedad fiscal. Como así también proveer los insumos necesarios para comenzar éste proyecto.
· Control democrático, un hombre un voto.
· La retribución del capital accionario de los asociados. El destino de los beneficios o excedentes a finalidades comunes y su distribución entre los asociados, en proporción a sus operaciones con la cooperativa, y el esfuerzo permanente por perfeccionar sus servicios, todo ello desarrollado sobre bases espirituales apropiadas.
· Sería riesgoso pretender la aplicación de un balance social sin que existiera previamente un proceso de maduración suficiente a fin de asegurar su seriedad, adecuación a la naturaleza cooperativa.
· El Estado Nacional, Provincial y Municipal debe promover él Cooperativismo en:
n Todas las actividades humanas.
n Aquellas vinculadas al presente trabajo.
· En cuanto al asesoramiento técnico el Estado debe, a través de sus organismos especializados (especialmente en las zonas de menor desarrollo económico, bajo nivel de vida, escasa instrucción de la población) promover:
-- El asesoramiento a las ya existentes.
-- El mejoramiento de su organización en Administración.
-- La creación de nuevas huertas cooperativas.
· Ayuda financiera: El Estado deberá promover la ayuda financiera al movimiento de huertas cooperativas a través de:
-- La simplificación en los trámites de constitución y funcionamiento de las entidades cooperativas.
-- La reducción en los gastos de organización y administración de las mismas.
-- El otorgamiento de créditos de fomento.
-- El otorgamiento de subvenciones directas a ciertos tipos cooperativas, que se consideran particularmente convenientes para el desarrollo socioeconómico de la Región Sur de Santa fé, como son las huertas cooperativas.
-- El trato preferente en el suministro de artículos, la prestación de servicios a entidades oficiales o en el otorgamiento de concesiones de servicios públicos.
· Disposiciones fiscales: El Estado deberá facilitar el desenvolvimiento de las huertas cooperativas a través del establecimiento de un amplio sistema de rebajas y exenciones impositivas,
· Enseñanza y Difusión: El Estado deberá asegurar la expansión y el mejor desempeño de los establecimientos de huertas cooperativas a través de la educación cooperativa, y el cuidado del medio ambiente, estableciendo las bases de una Educación para la justicia, para el servicio y para la liberación Nacional.
· Es nuestro deseo y ambición como tercer paso, cooperativizar la economía del Departamento General López otorgándole a todos los agricultores y horticultores una herramienta válida para mejorar los resultados de sus explotaciones que en forma individual no podrán vencer, defendiéndose de los embates de las empresas monopolistas, que manipulan el mercado.
Es indudable que nuestra vida colectiva, lanzada hacia índices superiores de “convivencia nacional”, cambia en proporción directa a su dinamismo y en su marcha deja atrás el pasado consolidando y fortaleciendo sus valores esenciales.
“ LA NACIÓN ARGENTINA NECESITA DE SOLUCIONES ARGENTINAS, PARA LOS PROBLEMAS ARGENTINOS ”
CENTRO DE ESTUDIOS “ EVA PERON”
“ CARECTERIZACIÓN DE LAS COOPERATIVAS Y SU RELACIÓN CON EL ESTADO ”.
En primer lugar creemos que sería conveniente indicar cuales son los rasgos esenciales que distinguen a las cooperativas, sin caer en una definición que, aunque pretendidamente exacta, sería incompleta, o susceptible de fundadas críticas.
Las cooperativas son asociaciones de personas que organizan y administran entidades económicas, o con el propósito de satisfacer sus necesidades primarias o en su defecto, una variada gama de ellos.
Están basadas en el esfuerzo propio y la solidaridad mutua entre los asociados. Se rigen por normas igualitarias y equitativas esencialmente universales, pero aun así susceptibles de evolución y de formulación doctrinaria. Dichas normas sostienen entre otros conceptos; el acceso libre y la adhesión voluntaria sin discriminación social, política o religiosa; La organización democrática; La retribución del capital accionario de los asociados; El destino de los beneficios o excedentes a finalidades comunes y su distribución entre los asociados en proporción a sus operaciones con la cooperativa; Y el esfuerzo permanente por perfeccionar sus servicios; Todo ello, desarrollado sobre bases espirituales apropiadas, vivificado por una constante educación, destinada a proporcionar los elementos no reales y técnicos necesarios.
El origen de estas importantes entidades, surge en Europa a fines del siglo XVlll como reacción popular de defensa, frente a situaciones de injusticias, y abusos derivadas de las condiciones imperantes, condiciones que podemos trasladar a la presente actualidad; y hacer un paralelismo, caracterizado por las siguientes circunstancias:
1. La escasa intervención del estado en las actividades económicas.
2. Doctrinas individualistas.
3. Los grandes adelantos técnicos y la formación de empresas, que concentran excesivamente el capital, y que de ello se desprendieron las siguientes consecuencias:
a) Inhumanas condiciones de trabajo, a lo que respecta a jornadas de trabajo, salarios, y abusos como así también al desamparo legal frente a la vejez, enfermedades y accidentes, etc.
b) Inhumanas condiciones generales de vida, como consecuencia de salarios bajos, viviendas insalubres (villas), alimentación insuficiente, etc.
Sobre las bases del movimiento cooperativo de consumo, surgieron antiguamente siete principios que actualmente nos rigen y son los pilares en todo lo que respecta a la creación de nuevos y numerosos sistemas de cooperativas, ellos son:
1. Libre acceso y adhesión voluntaria,
2. Control democrático, un hombre un voto.
3. Distribución del excedente,
4. limitación del interés.
5. Neutralidad política y religiosa.
6. Pago contado.
7. Estímulo de la educación.
SISTEMA ECONÓMICO COOPERATIVO:
Para ello debemos tener en cuenta tres posiciones:
Primero: Algunos cooperativistas y economistas, que consideran a las cooperativas como una empresa que se desarrolla dentro del marco capitalista. De éste punto de vista creemos que la cooperación, no puede ser considerada un instrumento de transformación para la sociedad actual.
Segundo: Este grupo comprenderían a quienes ven al movimiento cooperativo, un medio de lucha de clases obreras contra la dominación capitalista. En consecuencia la cooperación se vuelve un medio Supuestamente capacitado para operar la transformación del orden económico actual dentro de cierta orientación socializadora de la vida económica.
Tercero: Esta es una tercera posición (que cree que la justicia social se consolida con el trabajo y la producción) y que considera a la cooperación, no solo un medio, sino la solución de la cuestión social. El fin de la acción cooperativa sería pues, establecer un nuevo régimen económico basado en la cooperación.
Pero no se debe confundir él termino socialismo político con él termino socialismo económico; Éste, está dirigido a la transformación del orden económico existente, que considera no solo injusto, si no también como el origen de la explotación y el despilfarro, en éstos aspectos se relaciona con el cooperativismo, que ciertamente equivaldría a una revolución económica pero sin tocar los fundamentos de la organización social actual a saber: La propiedad individual, el derecho de herencia y a la renta.
Para estos teóricos cooperativistas, se les presenta en consecuencia el problema de ubicar el sistema cooperativo económico y social.
Ahora bien teniendo en cuenta que el movimiento cooperativo y la planificación económica es un problema complejo, que puede ser considerado de diversos puntos de vista, e implica el examen de conceptos económicos generales, cuyo estudio escapa los objetivos de éste documento, señalaremos en forma esquemática, que, cualquiera sea el sistema organizativo de que se trate la empresa, constituyen siempre una unidad económica, y la planificación puede estudiarse dentro del campo de la microeconomía (con relación a una o algunas empresas) o de la macroeconomía (con relación a un país, una región, un sector mas o menos amplio). Es sobre este último campo del cual nos ocuparemos y, para ello, tenemos que tener en cuenta la opinión de numerosos cooperativistas que consideran que, la planificación general de la economía llevada a cabo por el movimiento cooperativo constituiría un sustituto ventajoso o, por lo menos, un complemento importante de la planificación estatal.
Cuando se habla de planificación cooperativa de la economía, se trata por lo común, de aquella que realizan o pueden realizar las entidades que agrupan las cooperativas.
Se afirma entonces, que esta planificación se prepara sobre la base del
conocimiento directo que las cooperativas tienen de las necesidades de sus asociados, operan en defensa de sus intereses, que en definitiva coincide con el interés general, se lograría la deseada democracia económica de los consumidores, se ordenaría de acuerdo a las necesidades comunes, y se conseguiría eliminar el lucro y la crisis de sobreproducción y subconsumo. Pero es de advertir, que la planificación cooperativa de la economía difícilmente podría prescindir de la participación del Estado.
Veamos ahora, la posición del Estado frente a las cooperativas: Las vinculaciones son, o por lo menos, debieron ser múltiples entre el Estado y las Cooperativas. Esto, es consecuencia directa, no solo del fuerte intervencionismo que se ha dado a través de la historia, si no también, del notable desarrollo del movimiento cooperativo, y es conveniente destacar así mismo, que la complejidad y diversidad de las relaciones, derivan también en gran parte del papel que el estado moderno asigna a las cooperativas, como elementos moderadores o neutralizantes frente a los monopolios u oligopolios, las arbitrariedades burocráticas, y otras graves deformaciones, evidenciadas por la respectiva organización económica nacional. Las entidades cooperativas son pues, propiciadas por numerosos gobiernos como uno de los mejores medios o recursos para contraponerse a esas tendencias.
La promoción de entidades cooperativas viene así a agregarse a otros medios o recursos tales como la legislación social o tributaria, las leyes anti-trust (contrarias a los acuerdos reguladores de la oferta de productos), la descentralización, la congestión obrera (participación de los trabajadores en la administración de las empresas), la participación de los obreros en los beneficios, no en las pérdidas.
Superfluo sería destacar las profundas diferencias de caracteres y de formas de actuación que existen entre el Estado y las Cooperativas, pero no obstante ello existe una serie de afinidades, resumidas en la medida que ambos procuran a través de entidades no lucrativas, el incremento del bienestar, el mejoramiento del nivel de vida, y la promoción cultural de la población.
Demás está decir que a mayor productividad, plena ocupación, aumento de las inversiones, fomento del desarrollo regional y general, difusión de la enseñanza y consecuencia inmediata, bienestar poblacional y mejoramiento de las relaciones sociales, haciendo posible así la justicia social.
Es por ello que en numerosos países, se ha llegado a constituir ministerios especializados, y órganos oficiales provistos de mayor autonomía y encargados de las actividades de asesoramiento, contralor, estadística, educación, y otras vinculadas al fomento de las entidades cooperativas como en Ecuador, Israel, etc.
COOPERATIVISMO SOCIALISTA EN CUBA:
En estos días que tanto se viene hablando de los logros socioeconómicos cooperativos conseguidos por MCC [Mondragón Corporación Cooperativa], siguiendo las pautas marcadas por su fundador José M. Arizmendiarrieta, conviene reflexionar acerca del contenido nacional y socialista que el modelo contiene. Nada mejor para ello que compararlo con otro sistema cooperativo que persigue tales objetivos, referido concretamente al modelo cubano que se viene desarrollando.
La situación actual del cooperativismo en Cuba parte de la instauración del llamado Período Especial en Tiempos de Paz (PE), y más concretamente desde su aplicación en la agricultura y agroindustria, mediante la puesta en marcha del decreto que dio lugar en 1993 a las Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC).
Antes de continuar, conviene aclarar que nos estamos refiriendo a la cooperativización de un sector estratégico cubano, a decir de muchos autores el principal pese a la indudable pujanza de otros sectores económicos más recientes como el representado por la industria turística, constituyendo la base, entre otras producciones, de la agroindustria azucarera.
En Cuba, anteriormente al decreto relativo a las UBPC mencionado, existían y existen dos tipos de formaciones cooperativas: las Cooperativas de Créditos y Servicios (CCS) y las Cooperativas de Producción Agropecuaria (CPA), que como sus propios nombres indican se corresponden a una forma de cooperación simple y otra de producción respectivamente. Las CCS provienen de la Primera Reforma Agraria decretada en sus inicios por la Revolución cubana, agrupando a campesinos individuales en formas primarias de cooperación; mientras que las CPA fueron promovidas desde 1975, correspondiendo a un modelo más socialista que las anteriores, sin llegar a la centralización socialista estatal representada por las Granjas Estatales (GE), principal modelo empresarial implementado hasta la instauración del PE.
Es precisamente la GE la base de las UBPC, cuando tras la caída del Muro de Berlín, la dirección política cubana estima necesaria impulsar la producción agropecuaria, a través de la cooperativización de las tierras estatales. El consiguiente decreto estableció la propiedad usufructuaria cooperativa de las tierras antes centralizadas estatalmente, buscando una mayor vinculación del anterior obrero estatal con su medio de trabajo, ahora cooperativo. Como consecuencia de ello, más del 60% de las tierras productivas pasó a formar cooperativas.
Se constituyen así las UBPC en un sistema cooperativo socialista, donde en primer lugar se observan las necesidades nacionales, conjugadas a continuación con las aspiraciones cooperativas, buscando un nexo de unión entre el socialismo y la autogestión cooperativa.
De este modo, los planes productivos se establecen en función de las prioridades nacionales, mediante acuerdo firmado entre cada cooperativa y los entes estatales. Pero es que además, de los beneficios obtenidos se reparten únicamente la mitad, destinándose el resto al fondo de reserva para nuevas inversiones y/o liquidación de las deudas contraídas con el Estado por la adquisición de la maquinaria y enseres pertinentes. Se establece asimismo un período subsidiado (hasta el 2005) para absorber las posibles pérdidas, teniendo en cuenta que las UBPC provienen de empresas en crisis, y que la creación de un nuevo modelo donde el obrero agrícola pasa a ser un propietario usufructuario, precisa de un período largo de adaptación.
También se destina una parte de la producción a satisfacer las necesidades alimentarias de los cooperativistas y sus familias en régimen de autogestión (nos estamos refiriendo a la cuarta parte de la población residente en la isla); pudiéndose destinar los excedentes obtenidos en este renglón al mercado libre de alimentos (Mercado Agropecuario), en libre competencia con el resto de modelos cooperativos, campesinos individuales y formas agropecuarias estatales centralizadas existentes en Cuba.
Con todo ello, se pretende en primer lugar salvaguardar el socialismo y, en segundo lugar, dotarlo de un carácter autogestionario que lo blinde contra los intentos involucionistas liderados por los EEUU, desde sus bases contrarrevolucionarias instaladas en Miami.
Se logra además aumentar la producción, buscando garantizar la alimentación de la población, así como su derecho a una enseñanza y sanidad integral y gratuita. No se trata por lo tanto de que los alimentos producidos reviertan únicamente en los cooperativistas, sino que siendo éstos solidarios con el resto de la población, sirvan para desarrollar el socialismo por la vía de los hechos.
Se puede así afirmar que en definitiva, aún considerándose importante, el objetivo principal no se corresponde con él "sentirse cómodo" dentro de la sociedad en que el individuo se inserta; Si no con el de "sentirse útil" con respecto al resto de los individuos que componen esa sociedad.
Para garantizar todo ello, el Estado continúa interviniendo; aunque en esta ocasión de una manera muy diferente al período centralista anterior. Se trata de preservar el socialismo desarrollando al propio tiempo los valores autogestionarios cooperativos, y ligándolos con la necesaria solidaridad nacional. De este modo, la intervención estatal se plasma principalmente en los planes productivos acordados, en los aprovisionamientos necesarios, en la comercialización a precios garantizados y en la presencia sindical dentro de las UBPC.
Como todo plan socioeconómico implementado, contiene errores y aciertos; pero la metodología marxista empleada referida a la crítica y la autocrítica constructiva, considerando que el Estado y el Cooperativismo Socialista no constituyen una contradicción antagónica, permite seguir avanzando y perfeccionando dinámicamente el modelo ideado.
Nos preguntamos: ¿qué nos aporta el modelo aplicado por MCC?; tanto en lo referente a la construcción nacional, como en cuanto a la construcción del socialismo en este país nuestro. En este caso, sin duda, no se puede hablar de un modelo de construcción nacional y socialista, sino más bien de un subsistema económico que se inserta dentro de otro (neoliberalismo) que lo subsume y controla por medio del capitalismo globalizado.
He aquí la razón fundamental de la vocación multinacional de MCC, no constituyendo una alternativa al neoliberalismo, sino formando parte consubstancial del mismo. Todo ello ha permitido que MCC haya devenido en una Corporación Multinacional Capitalista más, dentro del contexto competitivo de los mal llamados países desarrollados; dado que en la Ruiz de su desarrollo se sitúa el germen del infradesarrollo humano.
DISPOSICIONES FISCALES:
En los países de menor desarrollo y en cualquier situación que el Estado desee promover las actividades cooperativas, suele establecerse una amplia variedad de rebajas o exenciones impositivas. Dichas rebajas o exenciones impositivas se proponen facilitar al desenvolvimiento de las cooperativas.
ENSEÑANZA Y DIFUSIÓN:
La acción del Estado o Municipio, con relación a la enseñanza y difusión del cooperativismo y en particular a las cooperativas hortícolas constituirá uno de los medios más eficaces para ayudar a su desarrollo. Es por eso que se le ha dedicado un capitulo a parte y en éste, solo nos limitaremos a señalar que, a través de estas actividades, el Estado o Municipio no solo asegura la expansión y el mejor desempeño de las entidades cooperativas, si no también la consecución de importantes finalidades educativas de carácter general tales como, el desarrollo de las responsabilidades personal, la persistencia en el esfuerzo, la disciplina consciente y el sentido solidario de la población.
ASESORAMIENTO TÉCNICO:
En éste caso el Estado o Municipio deberá actuar a través de sus órganos oficiales especializados, o crearlos para tal fin. Ellos procuran orientar la creación de nuevas entidades cooperativas, asesorar a las ya existentes con el objeto de perfeccionar su funcionamiento, facilitar su organización y administración, etc.
Dicha labor de asesoramiento técnico resulta conveniente en las zonas de menor desarrollo económico, bajo nivel de vida, y escasa instrucción general de la población.
AYUDA FINANCIERA:
Puede realizarse de diversas formas:
· Establecer una simplificación en los trámites de constitución y financiamiento de las entidades cooperativas, que determina una reducción en los gastos consiguientes de organización y de administración de los mismos.
· Otorgarles créditos de fomento, en condiciones especialmente favorables en cuanto a monto, plazo e interés.
· Conceder un trato preferente a las huertas cooperativas, ya sea en el suministro de artículos, o a la prestación de servicios a entidades oficiales, o bien en el otorgamiento de concesiones de servicios públicos (con relación a las cooperativas de electricidad, teléfono etc.).
· Otorgamiento de subvenciones directas a éste tipo de cooperativas que ayudarán al desarrollo del municipio y de la región.
ORGANIZACIÓN DE LA ADMINISTRACIÓN DE LAS “COOPERATIVAS AGRÍCOLAS Y HORTICOLAS”:
Se crean por decisión de los poderes públicos, y se trata de entidades públicas o semipúblicas que revisten determinados rasgos cooperativos. Son integradas predominantemente por organismos de carácter públicos, aunque en muchos casos, tienen también como asociados a los usuarios particulares de los respectivos servicios. Su objetivo es la distribución de créditos adecuados a las necesidades de las comunas.
Dichas actitudes positivas del Estado hacia las cooperativas se justifican y surgen como consecuencia no solo de la naturaleza de éstas instituciones; si no también por las decisivas ventajas de orden moral y material que proporciona la organización cooperativa de las actividades socioeconómicas del departamento, y en especial de las influencias que las cooperativas ejercen sobre la solidaridad social, al mejor ordenamiento económico general, a la más justa distribución de los ingresos, y la elevación del nivel de vida de la población.
CAPlTULO ll
“ PLANEAMIENTO”.
PLANEAMIENTO, SOBERANÍA Y DESARROLLO INTEGRAL:
Una comunidad que sé autogobierna y en la que coexiste un intenso anhelo de mejorar las condiciones de vida y la ausencia de un procedimiento espontáneo de crecimiento social y económico, tendrá naturalmente a buscar un camino político para resolver su problema de desarrollo.
El Estado es el instrumento de que dispone la colectividad para actuar políticamente. La acción del Estado como promotor de un desarrollo auténtico y por lo tanto integral, se ejerce en dos planos.
En el Primero, actúa con miras a crear condiciones propicias al surgimiento de la acción individual creadora del desarrollo.
En el Segundo, El Estado asume la responsabilidad directa de modificar la aplicación de recursos, participando mas ampliamente en el accionar socioeconómico.
En ambos casos se produce una modificación de la Naturaleza misma de las funciones del Estado con respecto a los modelos liberales y éstas modificaciones solamente se realizan como resultado de alteraciones en el sistema de Poder en que apoya el Estado como institución Política.
El Planeamiento como esfuerzo ordenador de la acción ante objetivos preestablecidos puede concretarse en dos planos diferentes:
Primero: como esfuerzo intenso de disciplina en la propia acción estatal.
Segundo: como esfuerzo externo del Estado, con el fin de racionalizar los procesos socioeconómicos, para alcanzar los objetivos de autotransformación que se fija la propia colectividad.
PLANEAMIENTO Y EFICIENCIA:
La naturaleza y alcance de la planificación Gubernamental están estrechamente ligado a tres factores.
1. Al grado de integración de la sociedad.
2. A la estructura del Poder que la sociedad asigne al Estado.
3. Al grado de eficiencia del Gobierno como instrumento de operación del Estado.
CARACTERÍSTICAS DEL PLANEAMIENTO DEMOCRÁTICO:
El planeamiento democrático se caracteriza por ser:
*Esencial. *Objetivo
*Global. *Estable
*Realista. *Plural.
*Humanista. *Simple .
RIESGOS DEL PLANEAMIENTO:
Los principales riesgos del planeamiento Democrático son:
*Irrealidad.
*Enciclopedismo.
*Neutralismo.
EL PLANEAMIENTO DEMOCRÁTICO SE CONFIGURA COMO UNA NECESIDAD PARA SUPERAR:
*La Desorganización.
*La Imprevisión.
*La Falta de Formación Técnica de algunos funcionarios como medio para tomar la acción de gobierno como un compromiso titánico ante Dios, El Municipio y la Nación.
CAPlTULO lll
“COOPERATIVISMO”
LA ECONOMÍA MARGINAL ORGANIZADA:
Los efectos de la complicada situación argentina podrían compararse con una explosión en medio de un río que ya venía resecando su cauce. El río entonces acaba por llevar su menguada corriente hacia cursos alternativos.
La corriente de la economía argentina pasó por un proceso similar. El colapso del sistema financiero y la prolongada recesión (desde 1998 al 2003), provocaron que las necesidades económicas buscaran nuevos canales para satisfacerse y se produjo entonces la revalorización de los patitos feos y marginales del neoliberalismo, aquellos donde la solidaridad prima por encima del egoísmo; las alternativas cooperativas donde los obreros de industrias quebradas, los pequeños agricultores y los efectos a los microemprendimientos innovadores encontraron refugio.
Allí en los centros de trueque empezó a producirse la afluencia de los sectores que sucesivamente fueron quedando marginados del sistema neoliberal y que hoy constituyen la alternativa para buena cantidad de argentino, un sostén para el mercado interno.
Así en medio de la destrucción, estamos recuperando cosas: solidaridad, creatividad, responsabilidad entre otros elementos que, aunque hoy se aplican a cuestiones económicas, y son propias de las cooperativas, sirven para la vida política y social del país, para generar los compromisos individuales y colectivos que tanto necesitamos para seguir adelante.
Y ésta defensa de los emprendimientos cooperativos no es caprichosa ni es oportunista; Se encuadra en una visión de Planeamiento estratégico económico y social que debería tenerse en cuenta. No como la única solución, pero sí como una gran posibilidad.
LA SITUACIÓN ACTUAL:
Desde hace varios años las cooperativas vienen siendo consideradas como marginales de la economía: Se las ignoró y se las combatió en silencio. Hoy la situación podría ser distinta, si existiera, cuando menos, un programa de emergencia. Sin embargo, ahora que ocurrió lo reiteradamente anunciado, que todos los factores de la economía están desencajados; ahora, que el Estado debería servir de contención y orientación al cooperativismo, también el Estado se encuentra “desencajado”, y aunque se empeñara en responder a las urgentes necesidades nacionales, no podría hacerlo con su estructura lógica – práctica liberal. Por lo tanto, ese florecimiento cooperativo para desarrollarse como mínimamente sería de esperar, encuentra inconvenientes desde arriba y desde abajo: por un lado, el Estado está constreñido de dar soluciones para una normativa general anti-cooperativa; por otro, los esfuerzos surgidos de una necesidad mas o menos repentina, sin formación ni orientación previa, se truncan a veces a poco de surgir. Entonces se desnuda una cualidad hortelana del neoliberalismo, el mercado no hace y no deja tampoco que el estado haga lo poquísimo que – con esa estructura y esa filosofía – puede hacer.
Cabe resaltar los inconvenientes que tiene hoy el INAES (Instituto Nacional de Asociativismo y Empresas Sociales) para apoyar como correspondería a las iniciativas del cooperativismo. Por que sí bien sus funcionarios son hoy cooperativistas de trayectoria, poco pueden hacer para conseguir facilidades para las cooperativas.
Obvio es que pasado algunos meses desde diciembre del 2001 tenemos que hablar de una connivencia política entre diversos sectores que ha impedido que las cosas se encaminen favorablemente para la formación y subsistencia de las cooperativas, del cooperativismo de crédito y de la organización regional del mismo.
VENTAJAS DEL COOPERATIVISMO:
Por la multiplicidad de funciones que las cooperativas pueden desempeñar, y los grupos humanos que pueden nuclear, son una opción necesaria para transitar con un poco de dignidad los momentos adversos, ya que brindan múltiple contención social y económica a las dificultades que la realidad nos impone. Entre los beneficios más genéricos del cooperativismo podríamos decir que permitirían canalizar la efervescencia social que hoy se agita en las disminuidas asambleas y en otras protestas similares. Permitiendo además algo que la beneficencia o la bronca no permiten: reactivar – aunque sea mínimamente – ciertas porciones del mercado, y devolver dignidad y capacidad de trabajo y desarrollo personal a los argentinos.
Pero hay bastante mas que eso. Carente de finalidad de lucro, la cooperativa prende donde a la empresa privada no le interesa entrar, y no parecería exagerado afirmar que consigue mejores resultados que los organismos de defensa del consumidor por que elimina la intermediación burocrática y lerda de dichos organismos y actúa donde las empresas privadas mas les duele, es decir, en la posible perdida de ganancia. Eso ocurrió una vez con una cooperativa que fabricaba pan hizo a las panaderías cercanas bajar considerablemente el precio. Claro que el objetivo no es hacer la vida imposible a los panaderos, que la pasan tan mal como cualquier hijo de vecino, sino implementar políticas que permitan el abaratamiento de costos sin recurrir siempre a los salarios o a la calidad (y estamos seguros de que a muchos panaderos le interesaría poder hacerlo).
De esta forma las nuevas cooperativas empezarían funcionando como una especie de “economía marginal organizada”.
Es interesante entonces resaltar otros pormenores que el cooperativismo tiene y deberíamos aprovechar para implementar un Plan que contribuya al desarrollo nacional. En ese Plan se conjugan diversos aspectos que mutuamente “se necesitan políticas regionales “ y de regionalización y banca regional cooperativa.
Debemos recordar también que el terreno cooperativo será un terreno ganado a las ofensivas liberales, en permanente asedio sobre nuestras capacidades productivas. Las Cooperativas crean redes entre los asociados, y también entre ellas y la comunidad, ayudando entonces a la recuperación del tejido social que desde hace tres décadas se ha venido minando.
POSIBILIDADES COOPERATIVAS: “Cooperativismo y desarrollo regional”.
Por ejemplo en las regiones donde el éxodo poblacional hay van dejando rosarios de pueblos fantasmas, los emprendimientos que nos ocupan, desde lo jurídico y desde lo socioeconómico, provocan que en la práctica la cooperativa permanezca en el lugar y no se vaya con los vientos del mercado. Pasarían a funcionar entonces como un ancla que permitiría sustento económico básico y la utilización de los recursos del lugar o de lugares cercanos, que en muchos casos pueden acabar en producción artesanal con nichos en el mercado externo que deberían bienaprovecharse. Esto ocurre en parte por que los sectores que más frecuentemente se vuelcan al cooperativismo son aquellos que más ligazón tiene con un ámbito geográfico y humano determinado. De ahí que sea una de las bases adecuadas para sustentar políticas de regionalización integradora, impidiendo que esta se oriente hacia lo opuesto: un proceso de desintegración.
“Cooperativismo y Sistema Financiero”
La Banca Cooperativa o las Cooperativas de Crédito serían el complemento financiero para la actividad de producción o distribución. Una oportunidad para esto es la que otorga (y ya está siendo utilizada por antiguos cooperativistas) la huida del Credit Agricole que deja tres bancos de la región que pueden reorganizarse en beneficio de la misma, es decir, orientándolos hacia la pequeña y mediana empresa, hacia microemprendimientos alternativos, hacia vivienda. Desde luego se necesitan los aportes de los sectores que se verían beneficiados (agrario, comercial, estatal, industrial, cooperativo).
“Cooperativismo y Trabajo”
La Cooperativa de trabajo permite a la vez incrementar las posibilidades laborales para los asociados y a la vez aumentar el ingreso de los mismos (porque no hay ganancia para el dueño) y bajar el precio para quien toma el servicio. Esa es una de las grandes ventajas pero no la única ya que además devuelve la dignidad y mantiene el arraigo.
Y esto último debemos trasladarlo a cualquier intento de políticas de fomento cooperativo que se intente, por que en los últimos tiempos el cooperativismo se ha desarrollado, como ya dijimos, sin el Estado y aún en contra de su actual formato liberal y corrupto.
POLITICAS COOPERATIVAS:
Las políticas Estatales deberían fijar entonces:
Objetivos de Corto Plazo:
Facilitar la supervivencia y consolidación de las ya existentes y la formación de las nuevas (huertas Cooperativas - Cooperativas Agrícolas) o el crecimiento de las anteriores mencionadas.
Objetivos de Mediano / Largo Plazo:
· Consolidar Permanencia,
· Cubrir áreas donde las Cooperativas tengan dificultades para formalizarse y funcionar.
· Coordinar políticas para la conformación de redes sociales, donde la banca Cooperativa, las Agencias de Desarrollo Regional (reformuladas con criterios nacionales) tengan participación real y no formal.
· Trazar objetivos por sector cooperativo.
· Implementar políticas para la formación del cooperativismo vertical (aquel que permite nuclear a diversos rubros relacionados con una rama de actividad y que iría desde la producción de la materia prima hasta la venta al consumidor final).
· Con algunos objetivos delineados, el Estado debería empezar a dar lo mínimo: Apoyo Educativo sobre principios y prácticas cooperativas, y práctica económica (economía mixta, subsidios, líneas crediticias, banca oficial o cooperativa.).
· También debería retomar la “anticuada” idea de planificación para implementar un programa de alcance nacional para el desarrollo de las cooperativas con sentido regional (redes de producción, comercialización etc.).
También es muy interesante la cuestión las Cooperativas de Servicios Públicos, que durante la pasada década habían venido manteniéndose en medio de las privatizaciones y que ahora cuando las privatizadas cuentan con aval externo para las renegociaciones de tarifas podrían recibir un espaldarazo estatal para beneficiarlas.
Sobre la base de todo esto tendríamos que intentar definir un perfil de cooperativismo que resulte fructífero para la mayor cantidad de personas y que a su vez sirva para la consolidación económica y social argentina.
Por eso creemos que el cooperativismo necesario para nuestro país es el cooperativismo de base: Cooperativas pequeñas para mantener la dinámica, el grado de participación y el interés de los asociados, fortalecer el compromiso y la acción de las cooperativas, a la vez que mantener el arraigo de los mismos.
También hay ramas que son las que deben ser mas favorecidas, las que más pueden servir a la gente y a un proyecto de desarrollo. Entre ellas destacamos Cooperativas Agrícolas y Hortícolas, de comercialización, de consumo (seguramente tendrán mas éxito que los almacenes intentados por el gobierno) de Trabajo y de Crédito.
CAPITULO IV
“COOPERATIVAS AGRÍCOLAS Y HORTÍCOLAS”.
Estas cooperativas se destinan a unir esfuerzos para mejorar los resultados de las explotaciones agrícolas y hortícolas, superando por la acción en común los obstáculos y las dificultades que en forma individual no podrían vencer.
Su acción está circunscripta al sector agrícola, siendo habitualmente sus asociados los pequeños y medianos productores que aunando esfuerzos podrán defenderse de los embates de las empresas monopolistas.
En éste análisis nos detendremos en algunos aspectos que consideramos de importancia basados en la Doctrina Justicialista y la importante fundamentación filosófica que hace Santo Tomás de Aquino respecto a la función Social de la Propiedad Privada y que nos ayudarán a fijar una mejor política futura, no solo para las cooperativas agrícolas y hortícolas sino para todo el movimiento cooperativo.
Además, pretenderemos hacer una modesta proyección del panorama Nacional para el desarrollo económico y social.
La ideología original del cooperativismo sé a encontrado por reflexión con las formas autóctonas de las culturas indígenas, y éste análisis, permite una toma de conciencia sobre el pasado autóctono, el presente capitalista y dependiente y el futuro autónomo y libertario.
Las diversidades de funciones con que actúan las cooperativas agrícolas y hortícolas son múltiples, abarcando:
a) El crédito recíproco, que se practica en algunos países.
b) La colocación de la producción de sus asociados ya sea en su estado natural o encarando su selección, transformación o Industrialización.
c) El uso en común de grandes instalaciones de almacenamiento y conservación.
d) La compra y provisión a los socios de semillas, fertilizantes, combustibles, maquinarias, y otros insumos para la explotación de sus predios.
e) La distribución de artículos de consumo personal o en el hogar.
f ) La contratación de seguros.
g) El asesoramiento integral de los asociados, etc.
Dentro del sector Agrícola y en especial hortícola (con características muy especiales), se han desenvuelto en algunos países organizaciones cooperativas que actúan en la colonización de determinadas zonas. Son organismos de tipo integral, donde la mayoría de las operaciones de la producción y al consumo se realizan en común. Con distintas modalidades, está dentro de ésta tendencia, "Los Eibuts en Israel”, “Los Ejidos de México”
ESTRATEGIA DE DESARROLLO DE LA COOPERACIÓN AGRARIA Y HORTÍCOLA:
La reforma agraria, debe enfrentarse a la necesidad de integrar tres líneas de problemas:
l. La del desarrollo societario, en áreas o comunidades rurales que generalmente desconocen las diversas formas o estructuras de desarrollo comunal (sindicatos, cooperativas, asociaciones, fundamentales en la capacitación para el ejercicio consciente de los derechos políticos y sociales).
ll. La organización empresarial, bien se adopte un modelo de explotaciones familiares de cooperativas de producción, de empresas del estado, o de carácter mixto.
lll. La de integración Nacional tanto en el sentido de enlace con el sistema Nacional de circulación económico, como en el de inserción en las corrientes culturales y en los mecanismos de participación en los órganos de representación y de conducción política del Estado.
Tenemos que partir del concepto de que la reforma agraria, es una vasta operación, que se encuadra dentro de una estrategia de desarrollo nacional, esto es, aquella que se enfrenta simultáneamente los problemas asociados con las relaciones de dependencia y con las formas internas de dominación social. Cualquier formulación sobre el problema de las estructuras de desarrollo societario y empresarial, debe pues, combinar los criterios de integración nacional, la educación comunitaria, y la capacitación empresarial, es de este ángulo de enfoque que deben examinarse los alcances y posibilidades de los sistemas ya experimentados en algunos países con reformas agrarias, como en aquellos que solo han aplicado políticas de mejoramiento agrícola dichos sistemas son:
a) La cooperativa, definida como empresa agrícola y como sociedad de personas, con un ordenamiento de servicios y una estructura de gestión democrática.
b) La empresa estatal, administrada con criterio de capitalismo de Estado o dentro de un esquema socialista de desarrollo.
c) La empresa mixta de participación Estatal y de estructura capitalista.
d) La de explotación familiar.
Teniendo en cuenta las experiencias, el tipo de organización que responde a los requerimientos de desarrollo económico y social, son las cooperativas. Es necesario estudiar las pautas de una reforma agraria desde una triple óptica o dimensión, de estrategia de desarrollo nacional, de estructura empresarial, y de herramienta de desarrollo de las comunidades rurales, especialmente en áreas donde se nota el atraso del campo.
El estudio crítico de la teoría y de las estructuras de la cooperación en función de las exigencias de la reforma agraria, supone, necesariamente introducirse en el campo de las comunidades rurales de cualquier tipo o en la esfera de la economía de Estado, en cuanto comprende un repertorio que va de las cooperativas de participación estatal a las cooperativas de instituciones públicas para construcción de obras u operación de servicio o a las relaciones institucionales con el sector cooperativo de la economía nacional.
CRITERIO DE ANÁLISIS DE LA COOPERACIÓN:
El punto de partida para hacer un análisis o examinar la problemática de la cooperación rural y para trazar pautas que definen el papel estratégico en la reforma agraria, dos son los criterios:
1) Se anuncia diciendo que el camino metodológico que se adopte es el que va de la realidad social, a la teoría, y no el que sigue la dirección opuesta, o sea, el que va de los esquemas mentales a la realidad social.
2) Se anuncia en el sentido de que las estructuras cooperativas no se estudian en el plano de las ideas generales de la filosofía social, sino en el campo especifico de su papel en la práctica histórica y en los cambios de estructura agraria. También sé a adoptado una premisa teórica: la de que la reforma agraria, supone necesariamente un cambio en la estructura de la tenencia latifundista de la tierra, en cuanto en este cambio, el que obra las vías de las nuevas relaciones sociales, nuevas estructuras de explotación agrícola y una nueva distribución del poder económico, político y social. Pero si bien los cambios en lo que respecta a la tenencia de las tierras, constituyen el punto básico, y pilar de desarrollo en nuestra economía, este cambio no se desarrolla espontáneamente porque frustraría los objetivos de la reforma agraria, en cualquiera de las bases de implementación y desarrollo.
COOPERACIÓN AGRARIA Y HORTÍCOLA:
Si hacemos un análisis objetivo de la cuestión, veremos que en el mundo contemporáneo, sería utópico construir un sistema mundial cooperativo, pero si fuese real, elaborar un sistema Nacional de cooperación de acuerdo a las necesidades importantes. Los elementos que integran esos sistemas nacionales de vida, podrían diseñarse así:
a) Una teoría cientifico-social de la comunidad, como realidad singular e histórica.
b) Una meta o proyecto de vida, hacia el que ha de apuntar toda forma de ordenamiento social.
c) Una trama o relaciones de ordenamiento social.
d) Unos métodos de capacitación para la gestión democrática, y para la operación de la empresa social.
ESTRUCTURAS BÁSICAS DEL COOPERATIVISMO AGRARIO Y HORTÍCOLA:
Desde un punto de vista funcional, y en relación con las necesidades y problemas que plantea una reforma agraria, y un programa orgánico de desarrollo rural, pueden ser:
a) Estructuras de la cooperativa como sociedad y como empresa: el papel de la asamblea general, y las distorsiones gerenciales, el problema de la magnitud social.
b) Estructuras de integración democrática, las cooperativas de segundo o tercer grado. Tipos de estructuras federales.
c) Estructura electoral en las cooperativas de primero, segundo y tercer grado, y en las cooperativas de participación estatal.
d) Estructuras de administración del producto social y de la distribución de excedente: La noción doctrinaria del excedente como superávit de gestión; Los criterios en la distribución de excedentes especialmente en las líneas de cooperativismo de participación estatal.
e) Estructuras de las relaciones intercooperativas: la teoría del tercer sector en la economía nacional.
f ) Estructura de las relaciones con el estado y con sus agencias u órganos asistenciales, en la producción y desarrollo en las cooperativas agrarias y dentro del marco de una estrategia de desarrollo.
LA EXPERIENCIA COOPERATIVISTA EN ARGENTINA Y LA REGIÓN
Nuestro país ha seguido los lineamientos de la ortodoxia del cooperativismo mutualista europeo. Esta modalidad tiene fundamentos que la explican por el hecho de su llegada al país a principios del Siglo XX que junto con el sindicalismo y el dinámico cuadro de las nuevas ideologías sociales, son consecuencias de las nuevas corrientes de inmigración masiva, y aluvional, y la explosión política de la clase media,
La estructura agraria se caracteriza; por una elevada concentración de la propiedad sobre la tierra, por una propagación de la agricultura y ganadería. Nuestro país, tanto por su configuración geográfica como por su desarrollo económico, es eminentemente agrario y ganadero. Territorio de todas las posibilidades en éste sentido, es capaz de permitir la implantación de los más diversos cultivos y cobijar las más distintas especies dentro de su dilatado territorio.
Ello aún cuando las potencias productivas de nuestras tierras no han sido aprovechadas en la forma y medida que posibilitan sus amplios alcances.
El suelo de nuestras fértiles tierras ha sido castigado continuamente con el monocultivo, con el no saber corregir o hacer, de nuestros funcionarios, con las tremendas inundaciones, o también desperdiciar las tierras por sustraerlas de la explotación agrícola, con la explotación irracional de la cría fácil del ganado mayor.
Afortunadamente algunas de éstas deficiencias se están corrigiendo lentamente, y la cría del novillo a retrocedido ante el pujante avance de la agricultura. Por otra parte se ha logrado últimamente la diversificación de los cultivos, y algunos adelantos técnicos han comenzado ha llegar al campo. En la década de los 90, al finalizar, hubo un estancamiento de su desarrollo. Pero somos optimistas por que algún día “los argentinos” nos daremos cuenta que nuestra riqueza y bienestar están en el campo, siempre y cuando se instrumenten adecuadas políticas agrarias que asegure la continuidad del desarrollo agrícola.
A tal punto se halla ligado la producción agraria en nuestra economía nacional, que se ha dicho con sobrada razón que reseñar las etapas que caracterizan nuestra evolución agropecuaria, equivale a reseñar la historia económica Argentina, por constituir la historia agraria el eje alrededor del cual giró el desenvolvimiento Nacional. El único sector que se halla en condiciones de generar el llamado excedente de ingresos a utilidad de producción es el Agro.
Uno de los mas graves problemas de los países en desarrollo (como nuestro país) cuya producción básica es la agropecuaria, radica en el constante deterioro de los términos del intercambio, a raíz de la cual se origina la creciente necesidad, de aumentar el volumen de materias primas exportables, para poder comprar igual cantidad de productos industriales. El cooperativismo Agrario Argentino ha cumplido una misión realmente extraordinaria en el plano de la elevación del hombre de campo y su dignificación ante el resto de la sociedad, contribuyendo eficazmente al logro de una posición mas justa para el y su familia, a su arraigo en el suelo que trabaja, al manejo de sus propios intereses en lo que a la producción se refiere, y al mejoramiento de su precaria condición social.
LA EFICIENCIA DE LAS COOPERATIVAS EN EL DESARROLLO RURAL:
Es de suma importancia, que las cooperativas cuenten con órganos y sistemas de control eficientes, y que hagan uso de los instrumentos que le permiten controlar la eficiencia de su gestión.
1. El Estilo Latinoamericano De Desarrollo:
Para el análisis de este tópico, nos basaremos en un artículo del (C.E.P.A.L.) Centro de Estudios Para el Agro Latinoamericano, en el mismo se intenta proyectar hacia el futuro la economía, para encontrar las pautas cualitativas del desarrollo, para lo cual deben recurrir a todos los elementos cuantitativos que pueden utilizarse hoy día a partir de los datos existentes. Si nuestro propósito económico fuera eficiencia económica, tendríamos que resolver, a largo plazo, el problema del empleo. Esto sería un indicador de eficiencia económica.
Así mismo nuestra economía tendría que reducir la dependencia externa y la diferencia en la distribución de ingresos. Estos serían otros dos criterios e indicadores de eficiencia económica. La conclusión es desalentadora si pretendiéramos alcanzar estos objetivos, en la economía en los próximos años. Aclarar el crecimiento de la economía, dentro del esquema de desarrollo que tenemos actualmente, no conduce a la eficiencia.
El análisis de la CEPAL se focaliza en la tecnología sofisticada enfoque éste muy limitado, ya que no es por el lado de la tecnología que debemos abordar el problema. Con una mayor inversión en la producción de haciendas, para el gran consumo popular de la población mayoritaria, se generarían ingresos, principalmente intermedios, que van ampliar el mercado para la población de grandes ingresos, con lo cual se favorecerían nuevas inversiones destinadas a acrecentar el sector productivo que genera salarios intermedios que, por ende, utiliza una tecnología intermedia. El efecto sobre la tecnología es evidente, pero no olvidemos que la tecnología aislada de otros sectores carece de sentido. Tenemos que utilizar la tecnología que se dispone hoy en día, la que está destinada a los sectores sofisticados que producen para el gran consumo y que en su mayor parte es conocido, asimilado y adecuado. Debemos utilizar la mejor tecnología por que a la larga los sectores económicos necesitan ser competitivos con el exterior. Para lograr el empleo de una tecnología poco sofisticada, el mejor camino son las inversiones que buscan satisfacer las necesidades de sector mayoritario de la población.
En otras palabras, lo antedicho significa que los sectores sofisticados, que producen para la población de altos ingresos continúen creciendo, pero a tasas muchos mas bajas, y en función de otra economía sobre la que se va a poner el acento en la medida de lo posible. Pero ¿Cómo reorientar las inversiones? Un sector fundamental para la reinversión de las inversiones, lo constituye el sector Agrícola. En efecto, estamos perdiendo en términos de eficiencia económica, por no haber dado al sector agrícola, la importancia necesaria.
¿Que significa destinar inversiones al sector agrícola? No consiste en aumentar la producción agrícola, lo cual no va a cambiar fundamentalmente el modelo, ni tampoco supone una menor inversión en el sector agrícola, ya que los términos de costo de inversión en el sector agrícola, se equiparan prácticamente a las del sector petroquímico. Es evidente que nosotros no tenemos las estructura agrícola de los países desarrollados, y que las inversiones, en nuestro sector rural, son relativamente menores.
2. Visión Integrada Del Desarrollo Rural:
Para tener una inversión mas clara de la problemática rural, es importante distinguir, entre una agricultura en una economía de subsistencia y la agricultura en una economía moderna.
a) La agricultura en un contexto de economía de subsistencia: En primer lugar, supone que el agricultor, antes de obtener su producto, debe generar el mismo los insumos: la producción propiamente dicha, el almacenamiento, procesamiento y distribución final del producto.
b) La agricultura en una economía moderna: Abarca básicamente la función de producción rural propiamente dicha. Los insumos son producidos por los sectores especializados que fabrican abonos, productos químicos, hacen investigación tecnológica, y suministran la maquinaria agrícola.
3. La Agroindustria Y La Generación De Empleos:
¿Puede la Agroindustria y más precisamente “Las huertas cooperativas” tener un impacto sobre el ingreso y el empleo?. Con frecuencia miramos solamente el empleo directo dentro de la Agroindustria. Que es importante y que nuestra meta será implementar en una primera etapa y en lo inmediato; según nuestros estimados; 3000 puestos de trabajo para Venado Tuerto y 7000 para el Departamento General López. Pero en términos económicos esto no tiene mayor importancia por que lo relevante es la ocupación en la industria así como todo empleo que debe generarse alrededor de la industria, en los otros sectores para el empleo de aquella industria pueda mantener sus niveles.
La inversión en la Agroindustria cuando es posible económicamente en la región, genera mucho mas empleo que todo los otros sectores con igual inversión. Esto significa que se generarán muchos empleos de nivel medio, con sueldos intermedios que exigen una tecnología también intermedia y con impacto económico grande, y bajo costo por empleo. Esto es importante en nuestras economías, ya que acentuamos el desarrollo agroindustrial, tendremos grandes posibilidades de crear muchos empleos que no sean sofisticados y que lleven a utilizar una tecnología intermedia, conocida en gran parte por nosotros. Por otro lado el desarrollo agroindustrial nos lleva a distribuir mejor el ingreso y a exportar mas que a importar. Otra reflexión importante es que nosotros, país subdesarrollado, estamos invirtiendo en sectores llamados sofisticados, de bienes duraderos que necesitan mucha inversión para ganar poco empleo.
4. La Agroindustria Y La Generación De Ingresos:
El multiplicador del ingreso o de las ventas, es objeto de un análisis semejante al del empleo.
El producto agrícola es un producto clave para que podamos dinamizar nuestras economías eternamente: Es importante mejorar los términos del intercambio de los productos primarios, pero lo fundamental es desarrollar sólidos agroindustriales que nos permitan multiplicar el valor de los productos agrícolas, diez, veinte o veinticinco veces dentro de la economía. Es un contrasentido hablar de ventajas comparativas a largo plazo, entre la explotación de materia prima y la importación de productos industrializados.
El problema de costos, es importante para medir la eficiencia empresaria, pero no tiene importancia para medir la eficiencia de la economía. Lo que es bueno a nivel microeconómico, puede ser muy malo en el ámbito macroeconómico. Vemos que a nivel mundial el sistema de almacenamiento, procesamiento y distribución, está concentrado, en países evidentemente desarrollados y la tendencia se vuelca cada vez mas en favor de esos países.
Vemos como solución que las cooperativas agrarias y hortícolas son el sistema ideal y deben realmente adaptarse al sistema de almacenamiento, procesamiento y distribución del producto rural.
LA EFICIENCIA SOCIAL DE LAS COOPERATIVAS AGRARIAS Y HORTÍCOLAS:
1. Naturaleza Económica-Social:
Las cooperativas constituyen una realidad compleja que abarcan dos aspectos inseparables: a) Una asociación de personas b) Una empresa económica. El punto de partida consiste, pues, en reconocer que la cooperativa no es solo una empresa y, también, que no es solo un grupo humano, sino ambas cosas a la vez.
Si se considera a la Cooperativa como ente social, exclusivamente perdiendo de vista lo económico, no lograría sus fines y, además, se desnaturalizaría. A la inversa puede decirse lo mismo. La cooperativa es una síntesis armoniosa, un equilibrio entre la asociación y la empresa.
2. Contenido De La Evaluación Social:
Supone haber definido previamente, los objetivos de la actividad cooperativa en el campo social, los cuales son propios y específicos y solo parcial o tangencialmente coincidentes con los de una empresa lucrativa De allí que el balance social, no sea enteramente aplicable a las cooperativas y puede ser contraproducente, en algunos casos.
No podría la evaluación social en la cooperativa, estar referido exclusivamente al personal (Como ocurrió en Francia con una ley del año 1976). En efecto, sin desconocer la importancia de los trabajadores en las cooperativas, existen otros sectores internos (asociados) y externos (otras cooperativas, comunidad) que no pueden ser ignorados.
Las cooperativas en general desarrollan una actividad social, que es inherente a su propia naturaleza. Aunque no la hagan explícita al solo cumplimiento de una tarea especifica, involucra el desarrollo de aspectos sociales. El balance social apunta, precisamente a hacer explícita esa acción y establecer criterios idóneos para evaluarlo, pudiendo de esa manera, profundizarla y perfeccionarla.
3. La Situación En La Argentina Y La Región:
En el país y aun menos en la región no se han realizado balances sociales, que hayan tenido trascendencia pública, ni en las cooperativas ni en otras empresas, No obstante, es el caso señalar, que las cooperativas suelen consignar dentro de su memoria anual, alguna información relacionada con su desempeño en el campo social. Es de destacar, la pobreza de información acerca del comportamiento social de las cooperativas.
4. Contenido De Un Balance Social:
El balance cooperativo debe versar indiscutiblemente acerca del grado de cumplimiento de los principios cooperativos, sin perjuicio de que la medición concreta, los interrogantes, los ítems a considerar, etc. dependan de las peculiares circunstancias de entidad, lugar, época, actividad, etc.
En síntesis, el balance social de las cooperativas habrá de estar referido a:
a) Los principios cooperativos: En cuanto a su realización conforme con indicadores precisos que se determinan para cada uno de ellos.
b) Propuesta Social: Cumplimiento del programa trazado por las cooperativas en relación con sus particulares circunstancias de personal, asociados, otras cooperativas y comunidad en general, con indicadores singularizado para cada caso.
Esta estandarización del balance social cooperativo, posibilitará análisis y comparaciones sobre bases mas o menos rigurosas, como así mismo efectuar su consolidación sectorial, regional o nacional para obtener así un cuadro de la imagen social del movimiento cooperativo en conjunto del que actualmente carece.
5. Conclusión:
Sería riesgoso pretender la aplicación del balance social sin que existiera previamente, un proceso de maduración suficiente, a fin de asegurar su seriedad o adecuación, a la naturaleza cooperativa. Tampoco debe demorarse la aplicación de técnicas que otras empresas, animadas por objetivos muy diferentes, comienzan ya a aplicar apareciendo como pioneros en un terreno donde las cooperativas deben actuar por derecho propio. Por otra parte, la utilización del balance social regular, ayudará a mantener siempre alerta el espíritu cooperativo, ante la exigencia de armonía entre lo económico y lo social que debe regir en estas entidades.
LAS COOPERATIVAS EN LAS ACCIONES DE COLONIZACIÓN Y REFORMA AGRARIA:
Independientemente de aquella política de colonización está integrada o no a una política general de reforma agraria. La cooperativa como organización social, como empresa agrícola y como estructura de desarrollo “comunal ” puede representar un papel básico en cuatro tipos de acciones.
1. La De Reestructuración de Comunidades Indígenas:
Que no es objeto de Análisis para nosotros ya que en nuestra región no poseemos ésta realidad social, subestimadas siempre, producto del residuo ideológico de las corrientes liberales.
2. La De Reestructuración o Recolonización De Haciendas u Otras Unidades Latifundistas De Explotación: Creemos a ésta altura necesario gravar con impuestos a las grandes extensiones de tierras improductivas, la tierra para nosotros debe cumplir una función social.
Se plantean dos problemas estrechamente vinculados:
a) El de la adopción de una estructura empresarial.
b) El del asentamiento de una población campesina.
El alcance de esta política no es solo modificar los niveles y condiciones de la productividad agrícola, sino el de transformar el sistema de vida humano, los módulos de bienestar y la trama de las relaciones sociales.
La práctica nos demuestra que una correcta política de redistribución de tierras, no debe basarse en el descuartizamiento de las antiguas haciendas, sino sobre la superación de aquellas como empresas productivas y como estructuras de explotación.
3. Las De Remodelación De Áreas Minifundistas De Tenencia Excesivamente Fragmentadas.
El minifundio es originario de la descomposición de comunidades indígenas, o el fraccionamiento de las nuevas economías de plantaciones, (esta es la contrapartida del latifundio). Para ello es necesario emplear en estos casos una correcta política de Asociaciones Cooperativas.
4.La De Colonización De Áreas Nuevas, Baldías o De Propiedad Fiscal:
A éste aspecto se debe prestar atención en nuestra Región, sabemos que existe el problema de los grandes espacios vacíos estos han alimentado la doctrina de que en ésta parte del hemisferio “no hay problemas de insuficiencias de Tierras”, y que las necesidades de suelo cultivable puedan satisfacer por la vía simple de la expansión indefinida de la frontera agrícola. La verdad que todas las áreas vitales está ya ocupada y que la expansión de la frontera agrícola, solo puede efectuarse sobre tierras periféricas o marginales.
La colonización en obras de infraestructura, y en cuanto a la colonización de áreas marginales, solo puede explicarse de inmediato por razones políticas. La política de colonización por medio de compañías privadas no ha sido efectiva, sino un método de especulación con las tierras de origen público o comunal y de reproducción del sistema latifundista en los nuevos territorios.
En la actualidad la colonización Estatal o comunal adoptaría dos formas generales:
a) La de apoyo de las colonizaciones espontáneas, por medio de medidas de legitimación de las posesiones.
b) La de establecimientos de colonias establecidas, en las que concentra un denso caudal de inversiones públicas en obras de infraestructura física y social (vías de comunicación, instalaciones, etc.) pero no obstante su indiscutible trascendencia como experiencia de asentamiento, su falla fundamental consiste en la naturaleza burocrática de la dirección que ejerce el Estado, en la enorme desproporción entre la pequeña magnitud de los programas y las necesidades creciente del desarrollo económico-industrial, así como la frecuente localización marginal de las colonias por fuera del sistema de circulación comercial con las áreas de influencia de la economía nacional de mercado.
Conclusión: El problema clave en la formación de éste tipo de cooperativas de colonización reside en la posibilidad de que el Estado o el municipio tome la iniciativa y esté en capacidad de cumplir dos funciones mientras las economías cooperativas se estabilizan y mientras las economías rurales se capacitan para la administración democrática: La de promoción y la de asistencia técnica, financiera y social.
LA CONCENTRACIÓN DE TIERRAS EN SANTA FÉ, SEGÚN EL CENSO RURAL DEL AÑO 2002:
Desaparecieron casi tres de cada diez explotaciones agropecuarias, cayeron 9.720 en 14 años. La superficie promedio creció de 300 a 401 hectáreas. La tendencia es mayor en el sur.
La cantidad de explotaciones agropecuarias en la provincia de Santa Fé se redujo un 26,4% en los últimos 14 años, de acuerdo con los datos preliminares del Censo Nacional Agropecuario difundidos por el instituto Provincial de Estadísticas y Censos (Ipec). Esto significa que entre 1988, fecha del último relevamiento, y la medición que se realiza en la actualidad, se cayeron 9.720 explotaciones. La superficie promedio se elevó, asimismo, de 300,4 a 401,4 hectáreas por explotación.
En términos porcentuales, la tendencia a la concentración en el uso de la tierra está en línea con lo que se esperaba en el ámbito nacional, de acuerdo a la prueba piloto que realizó el Indec hace dos años en el partido bonaerence de Pergamino. Ese estudio había arrojado una merma del 24% en la cantidad de explotaciones agropecuarias, elevando la explotación promedio de 178 a 235 hectáreas. De todos modos, los datos no son estrictamente extrapolables ya que aquel relevamiento se realizó en la zona núcleo pampeano, mientras que Santa Fé abarca no sólo a esa región sino zonas, como el norte, donde el uso y la propiedad de la tierra son totalmente distintos. El censo Agropecuario, luego de varios años de frustraciones presupuestarias, se largó a fines de Septiembre de 2002 en todo el país. El cuestionario tiene mas de 30 preguntas y apunta a conocer no sólo la tendencia de la concentración de la tierra sino aspectos agronómicos, sociales y empresariales de las explotaciones, El Ipec, a cargo del relevamiento en la provincia, difundió los primeros resultados, cuando aún restan censar algunos segmentos en departamentos del Centro y Norte.
Los resultados globales arrojan entre 1988 y 2002 las explotaciones agropecuarias en la provincia bajaron de 36.862 a 27,142 mientras que la superficie afectada a esas explotaciones se redujo en unas 180 mil hectáreas (1,6%), de 11,074.241,8 hectáreas a 10.893.666,8. Cabe recordar que la provincia de Santa Fé ocupa una superficie aproximada de 13,3 millones de hectáreas.
La reducción de la superficie dedicada a actividades agropecuarias en los últimos 14 años llama la atención frente a la continua expansión que experimentó en los últimos tiempos la frontera agrícola.
La reducción más importante se verifica en el norte de Santa Fé, en el Departamento Vera, mientras que Las Colonias es el que más superficie incorporó. Curiosamente, el área dedicada a explotaciones agropecuarias se incrementa en distritos urbanizados, como Rosario y La Capital.
En cuanto a la concentración, en General López, el departamento con mas aptitud agrícola de la provincia, la cantidad de explotaciones se redujo un 27% y la superficie promedio se ubicó en 335 hectáreas frente a las 242 hectáreas de 1988. En otro extremo geográfico, Vera, las explotaciones caídas llegan al 9% (en 9 de Julio esa reducción es del 10%) y la superficie promedio se ubica 1.354 hectáreas. En el lechero departamento de Castellanos, se perdió en 14 años el 35% de los establecimientos, y la explotación promedio pasó a 314 hectáreas, frente a las 219 del 88.
REFORMA AGRARIA Y DE COOPERACIÓN AGRÍCOLA:
La carencia de un análisis de perspectivas de la reforma agraria en el país, explica la confusión existente entre cooperativas agrícolas y las cooperativas aplicadas a procesos de reforma agraria, así como la carencia de una metodología de perfección de estructuras capaces de responder a la triple problemática del cambio: “La de la asociación campesina” “La de la economía de empresa” Y “La de integración Nacional”.
Desde luego, esa experiencia histórica y de cuyo análisis a de fraguarse la nueva teoría científico social y los nuevos métodos. No podrá encontrarse en este país, que conserva las estructuras agrarias tradicionales, modificada en sus aspectos externos, Esta debilidad ha de explicar su incapacidad en contrarrestar el estancamiento agrícola, para proyectar una estructura independiente de financiamiento, por fuera de los patrones comerciales y de la influencia de la banca ortodoxa, y para ver diseñado, en el sistema nacional de mercado, un nuevo cuadro de canales y de métodos de intercambio.
ANÁLISIS DE UN TIPO DE REFORMA AGRARIA MARGINAL:
La reforma Agraria depende de los modelos políticos de desarrollo y de las fuerzas sociales que promueven y conducen ese proceso de cambio. Analizando diferentes experiencias, nos ha permitido establecer una tipología de tres grandes modelos políticos de reforma Agraria:
a) El de reforma agraria estructural correspondiente a estrategias globales de carácter Nacional, revolucionario o socialista, y articulada a procesos nacionales de transformación.
b) El de reforma agraria convencional, fundamentada en la negociación política entre fuerzas sociales antagónicas; por medio de mecanismos de la democracia representativa; y en la distribución de la propiedad, los ingresos y el poder, dentro del mercado de estrategias populistas o neo-capitalistas de desarrollo.
c) El de reforma Agraria Marginal, promovido y operado por las propias fuerzas sociales dominantes en aplicación de sus concepciones ideológicas y de las reglas institucionales de la sociedad tradicionales, y dentro de las líneas maestras de una estrategia pragmática de crecimiento sin desarrollo y sin cambios estructurales.
Las líneas fundamentales de operación son: “La colonización de tierras baldías en áreas periféricas, desviando la presión campesina sobre la tierra; La parcelación de terrenos latifundistas marginales, abandonados mal explotados; el mejoramiento de tierras por medio de la inversión Estatal (riego, drenajes, vías de comunicación etc.)”.
PRODUCCIÓN AGRARIA ECOLÓGICA: “Experiencia Europea”.
En los últimos años se ha ido desarrollando la llamada Agricultura Ecológica, también conocida tradicionalmente con otras denominaciones, como por ejemplo: Agricultura Biológica, Agricultura Orgánica, Agricultura Biodinámica, etc.
La producción agraria ecológica, así la llamaremos, busca una integración de elementos locales y socioculturales dentro de un modelo racional de obtención de productos agrarios y alimenticios, sostenible a largo plazo y utilizando tecnologías apropiadas, tanto energética como ambientalmente eficientes.
Dentro de los movimientos alternativos, la agricultura ecológica constituye un sistema de producción y elaboración de alimentos altamente exigente, ya que busca incidir directamente sobre una serie de aspectos que se relacionan a continuación:
• Obtención de productos alimenticios de elevada calidad organoléptica y nutritiva en suficiente cantidad, es decir, obteniendo unos rendimientos que no se alejen mucho de los rendimientos medios obtenidos por la agricultura convencional.
• Evitar la presencia de elementos potencialmente tóxicos para la salud humana en los productos agrarios y alimenticios finales, ya sea durante la fase de producción agrícola y ganadera, ya sea derivada de los sistemas de conservación, elaboración o envasado seguido en los mismos.
• Evitar todos aquellos procedimientos que resulten en una pérdida de calidad de los productos finales, escogiendo aquellos que mejor preserven estos aspectos.
• Asegurar la conservación del medio ambiente y el funcionamiento a lo largo de los ecosistemas agrícolas, mediante la aplicación y desarrollo de tecnologías apropiadas que armonicen esta necesidad con la obtención de unas producciones económicamente rentables.
El cumplimiento de estos aspectos filosóficos generales implica el desarrollo y aplicación de unas técnicas muy precisas que requieren un elevado conocimiento del sistema agrario y de las diferentes interrelaciones entre los numerosos parámetros que condicionan la producción, elaboración y comercialización de este tipo de productos.
La producción agraria ecológica se denomina tradicionalmente de diferentes formas, a menudo equivalentes, tal y como se ha mencionado en el primer párrafo. Estos nombres se originan en diferentes momentos y lugares, aunque finalmente persiguen los mismos objetivos. El término Agricultura Biodinámica es el único, entre todos ellos, que responde a un sistema de producción que incorpora algunas técnicas diferentes. A pesar de ello, les equiparada al concepto general de producción agraria ecológica.
Cuando se habla de este modelo agrario se está haciendo referencia a un movimiento mucho más amplio, con una implantación muy heterogénea y con unas bases y principios teóricos y filosóficos que, aunque lleven a un mismo concepto de actividades agrarias, proceden en su origen de corrientes diferentes que han marcado su desarrollo y, en algunos casos, su implantación geográfica.
El primer movimiento que surgió fue la llamada Agricultura Biodinámica, postulada por el austríaco Rudolf Steiner, fundador de la Antroposofía, en unas conferencias realizadas ante un grupo de agricultores en Koberwitz, en el año 1924. La Antroposofía considera que la ciencia no ha de limitarse a considerar sólo el mundo material, sino que ha de incluir otras dimensiones suprasensibles. Corresponde a Pfeiffer, un discípulo de Steiner, el desarrollo inicial de los principios de esta agricultura biodinámica establecidos por Steiner, principios sobre los que, actualmente, reposa este sistema agrario de producción.
Estos principios se pueden resumir en los siguientes puntos:
1. El suelo no es un material inerte o un mero substrato físico de anclaje para los vegetales. Su parte orgánica (especialmente el humus) y su parte viviente (microorganismo, etc.) son de gran importancia.
2. Los microorganismos del suelo son los encargados, mediante su actividad metabólica, de transformar los elementos químicos insolubles, necesarios para el crecimiento vegetal, en elementos solubles y asimilables para las plantas. Por este motivo ha de favorecerse su presencia y actividad mediante la aportación de materiales orgánicos compostados y ricos en humus.
3. Los abonos minerales solubles han de evitarse, puesto que favorecen el desarrollo de plagas y enfermedades en las plantas.
4. Las plagas y enfermedades sólo aparecen cuando las plantas de cultivo sufren algún desequilibrio. Se potencia el uso de técnicas preventivas para evitar estos desequilibrios, aplicándose los llamados preparados biodinámicos, unos productos obtenidos de la dilución y dinamización de elementos naturales (según principios similares a los de la homeopatía) que se incorporan al suelo, sobre las plantas y sobre el compost (abono orgánico en fermentación).
Otra corriente, que se denominó Agricultura Orgánica, fue desarrollada en los años cuarenta por Sir Albert Howard, el cual definió las líneas generales de su pensamiento en el libro Testamento Agrícola, escrito en el año 1940 y basado en observaciones efectuadas en la India durante varias décadas. Este autor divulgó la idea de volver hacia una agricultura rural que diera prioridad a la fertilidad del suelo mediante la aportación de materia orgánica compostada, la cual, además de mejorar las condiciones físico-químicas del suelo, favorecería la resistencia de la planta ante las plagas y las enfermedades.
Algunos seguidores de esta modalidad difundieron estas ideas por el Reino Unido y por los Estados Unidos, dando lugar a una de las asociaciones promotoras más antiguas en este campo, la "Soil Association", portavoz de un modelo de agricultura natural y no contaminante.
La tercera rama histórica la constituye la llamada Agricultura Biológica, desarrollada por los suizos Hans Peter Rusch y H. Müller. La idea principal que aporta esta tendencia es que el ser humano tiene que asegurarse su subsistencia sin dilapidar los recursos que ofrece la naturaleza, sobre todo los recursos no renovables. Se concede mucha importancia al humus del suelo, a la utilización de compost en superficie y a la limitación del laboreo al estrictamente necesario, para evitar alteraciones de la microflora del suelo. Se abandona la idea de autonomía de la explotación y el agricultor puede comprar los fertilizantes orgánicos fuera de la misma. Rusch es el primero que aplicó argumentos científicos y económicos para justificar la eficacia de este modelo agrario.
El desarrollo de la agricultura ecológica en Europa permaneció en estado embrionario durante el decenio de 1950, ya que el principal objetivo al finalizar la II Guerra Mundial era mejorar la producción y satisfacer las necesidades inmediatas.
A finales de la década de los sesenta y durante la de los setenta, surgieron numerosas organizaciones o asociaciones de defensa de la producción ecológica. La coexistencia del movimiento ecológico, de los movimientos contestatarios y de intereses comerciales diversos explica la atomización y la heterogeneidad del sector, el cual, a pesar de todo, progresó seriamente y se fue dotando, poco a poco, de unas normas de producción a medida que fueron apareciendo estas asociaciones. Esta actividad se concentró, sobre todo, en los países del centro y norte de Europa.
A partir de la década de los ochenta, la agricultura ecológica se ha desarrollado finalmente en la mayoría de países europeos y en muchos países terceros, sobre todo en los Estados Unidos. Se ha registrado un incremento importante de productores y han surgido diversas iniciativas en el ámbito de la transformación y la comercialización de los productos ecológicos. Esta nueva situación se debe a que los consumidores demandan cada vez más productos de calidad y también a la toma de conciencia cada vez más elevada respecto de las cuestiones de salud ligadas a la alimentación, así como a la preocupación por la conservación del patrimonio medioambiental. Los servicios oficiales, por otro lado, van reconociendo progresivamente a esta agricultura, incluyéndola entre sus temas de investigación y adoptando disposiciones específicas.
En los últimos años se ha añadido una nueva denominación para nombrar este modelo agrario, denominación que tiene su origen en los movimientos ecologistas de los años ochenta. Así pues, algunos países del entorno europeo, como España, Dinamarca y Alemania, utilizan preferentemente este término, el cual intenta recoger el concepto de sistema agrario integrado con su entorno natural, mediante la aplicación de prácticas agrícolas, ganaderas y agroindustriales respetuosas con el medio ambiente.
También en los últimos años ha surgido un movimiento ligado al desarrollo sostenible y endógeno de las zonas rurales de los países denominados del tercer mundo, especialmente la zona de Sudamérica y África, con la aparición de unos modelos de desarrollo íntimamente ligados a las condiciones sociales y económicas de cada lugar en concreto, así como al respeto de las comunidades rurales y a su medio. Estos movimientos hablan de agricultura sostenible o de otros conceptos próximos a los de la producción agraria ecológica.
La agricultura ecológica, como concepto general para designar este modelo, se originó, pues, a principios de siglo, pero ha comenzado a desarrollarse y salir de la marginalidad a finales de los años sesenta, debido a una serie de fenómenos sociales y económicos que generaron un tipo de conciencia entre cierto segmento de los consumidores y medios de comunicación que propiciaron el crecimiento de la demanda y un posterior desarrollo de la oferta, sobre todo en los países más ricos y más afectados por los efectos negativos de la industrialización sobre su medio ambiente, como por ejemplo, el caso de Alemania.
Al finalizar la II Guerra Mundial se produjo un cambio radical en los modelos agrícolas tradicionales, basados en sistemas extensivos basándose en mano de obra barata y con una escasa utilización de tecnología en los medios de producción. Se producía basándose en razas y variedades de origen local, muy rústicas y adaptadas a las condiciones del medio, y de baja productividad. La mecanización substitutiva de la mano de obra y las mejores perspectivas que ofrece la industria a los trabajadores, origina un éxodo de población rural hacia las ciudades. Al mismo tiempo, se han ido produciendo importantes avances en el panorama científico agrario, mediante la aparición de nuevas variedades y razas, fruto de una selección genética, así como la obtención de nuevas generaciones de abonos químicos, aparición y vulgarización de nuevos productos plaguicidas, mecanización creciente del campo, etc. Se produce así un proceso de intensificación general de las producciones agrarias, favorecidas por las políticas de la época y una creciente concepción economista e industrialista de este tipo de actividades.
Los diferentes gobiernos europeos apoyaron esta llamada "revolución verde" con el objetivo de solucionar los problemas de abastecimiento de alimentos y para potenciar a las industrias proveedoras de materias primas y tecnología para el campo.
El desarrollo de este tipo de agricultura más tecnificada y competitiva se consagró definitivamente en el ámbito europeo mediante el establecimiento de la llamada Política Agrícola Común (PAC) en el año 1968, como consecuencia de la firma del Tratado de Roma. Esta iniciativa estableció unos mecanismos de regulación y estimulación de las producciones agrarias, encaminadas a asegurar una producción propia y suficiente de productos agroalimentarios, proporcionando unas rentas dignas a la población rural comprometida en estas actividades, más parecidas a las proporcionadas por otros sectores productivos. Estos objetivos generales se verían cumplidos en pocos años, sobre todo los objetivos productivos. En el año 1973 se consiguió ya un incremento de la productividad agraria del 6,7% anual, un incremento de la renta recibida por los agricultores, una seguridad en el abastecimiento de los mercados, el mantenimiento de unos precios razonables y una cierta estabilidad de los mercados.
Toda esta situación, sin embargo, empieza a poner en evidencia una serie de limitaciones o aspectos derivados problemáticos, sobre todo en el campo económico y medio-ambiental.
Este tipo de política agrícola generó en pocos años toda una serie de excedentes agrarios, consecuencia de una política de precios que financiaba ciertas producciones, consideradas básicas, sin tener en cuenta la adecuación de la oferta generada a la demanda existente. Los diferentes mecanismos de intervención y financiamiento constituyen un círculo vicioso, al alimentar una tendencia productivista al agricultor, el cual planifica su actividad en función de la ayuda que recibirá y no por la rentabilidad intrínseca que obtendría su explotación en el marco de una demanda real de mercado. La CEE trató de articular diversos mecanismos que evitaran de alguna forma esta situación, situación que genera unos costos económicos y medio ambientales enormes, aunque de estos últimos habitualmente nadie se hace cargo, resultando una importante degradación del medio. En esta línea se establecen políticas de regulación de producciones, como por ejemplo la tasa de corresponsabilidad, establecida en el año 1979, de la producción láctea, la fijación de objetivos de producción para 1980, la cuota de la leche o los denominados estabilizadores.
La práctica de una agricultura intensiva y mal planificada conlleva el deterioro del medio ambiente agrario y rural, así como la aparición de nuevos problemas, los cuales acaban minorando la eficacia de la actividad agrícola. Se pueden citar algunos hechos derivados de esta situación general:
– Especialización y aparición de los grandes monocultivos intensivos, con la consiguiente acumulación de problemas sanitarios y pérdida de fertilidad de los suelos agrícolas.
– Uso de unas pocas variedades y razas genéticamente seleccionadas de alta productividad, con la consiguiente pérdida de patrimonio genético y el elevado grado de exigencia que comportan, dada su mayor fragilidad e inadaptación a las condiciones concretas de muchos lugares donde se cultivan o crían.
– Fertilización basada fundamentalmente en abonos químicos solubles, lo que genera a medio plazo toda una serie de problemas de erosión de los suelos agrícolas, debido al empobrecimiento del suelo en materia orgánica y humus, así como a la contaminación de las aguas de muchas regiones europeas por nitritos u otros contaminantes.
– Separación de las actividades agrícolas y ganaderas. La aparición de la ganadería intensiva desligada de la tierra genera una grave problemática de residuos que a menudo conlleva aparejada una contaminación indiscriminada de campos de cultivo y de ríos o riachuelos donde se vierten purines, y otros residuos ganaderos, en gran cantidad. Simultáneamente hay mucha superficie agrícola que sólo recibe abonos químicos, abonos que por lavado de sus elementos solubles también colaboran a menudo en la contaminación de las aguas superficiales y subterráneas.
– Utilización intensiva de productos fitosanitarios sintéticos, reguladores del crecimiento, hormonas, herbicidas, etc. Su uso y abuso conlleva la presencia de residuos potencialmente tóxicos para la salud de los consumidores y del entorno, favoreciendo la aparición de resistencias y de nuevas plagas y enfermedades.
En la Europa desarrollada, y como consecuencia de todos estos problemas mencionados, se va produciendo progresivamente un cambio de mentalidad y surgen voces que piden un nuevo enfoque para la PAC. En esta situación aparece el Libro Verde de la Comisión, de 1985, el cual empieza a plantear la necesidad de mantener unos agricultores capaces de garantizar la conservación del medio ambiente socioeconómico y natural.
De una forma mucho más explícita, el Parlamento Europeo dicta una resolución en el año 1986 sobre agricultura y medio ambiente. Esta resolución plantea claramente la necesidad de introducir una etiqueta de calidad para la comercialización de los productos agrarios ecológicos, así como de impulsar medidas para el fomento de fincas y granjas experimentales ecológicas y mejorar la información sobre este modelo agrario.
Posteriormente a esta resolución se inician los trabajos previos con los diferentes Estados miembros para establecer una normativa en el ámbito europeo que concrete las ideas políticas de las diferentes instituciones y gobiernos comunitarios. Todos estos trabajos se plasman en la aparición del Reglamento (CEE) 2092/91 del Consejo, de 24 de junio de 1991, sobre producción agrícola ecológica y su indicación en los productos agrícolas y alimenticios, marco normativo fundamental que regula y homogeneiza criterios para todos los miembros de la Unión Europea.
Antes de la aprobación de este Reglamento ya existía regulación estatal de este tema en Francia, Dinamarca y España.
Francia fue el primer país que reguló este tema. En el año 1980 la Asamblea francesa aprobó una Ley de Orientación Agrícola que su artículo 14 establecía que una Orden ministerial posterior homologaría los Cuadernos de normas que definieran el sistema de producción agrario que no utiliza productos químicos sintéticos. El 10 de marzo de 1981 se publicó un Decreto en el que se definían las condiciones básicas que tenían que reunir estos cuadernos para su homologación. Diferentes asociaciones francesas consiguieron homologar sus cuadernos, estableciendo un sistema de control y certificación de los productos obtenidos por sus agricultores asociados.
El segundo país que procedió a regular este sistema de producción agrario fue Dinamarca, donde a raíz de la elaboración de un impactante informe oficial relativo a los efectos de la agricultura intensiva sobre el ecosistema marino, publicado en el año 1984, se promulgó una Ley, en junio de 1987, relativa a la producción agraria ecológica. En este caso, el Estado Danés ejercía un mayor peso en el control de la producción que en el caso francés, donde éste se ha ejercido siempre, como se ha dicho, por parte de organismos y asociaciones privadas homologadas.
España fue el tercer país donde se reguló este tema, mediante el Real Decreto 759/1988, de 15 de julio de 1988, el cual incluyó los productos agrarios y alimenticios obtenidos sin el empleo de productos químicos de síntesis en el régimen de las Denominaciones de Origen, genéricas y específicas, establecido mediante la Ley 25/1970, de 2 de diciembre. Posteriormente se aprobó el Reglamento de la Denominación Genérica "Agricultura Ecológica" y se creó su Consejo Regulador, el cual aprobó un Cuaderno de Normas técnicas de producción y elaboración de productos agroalimenticios ecológicos. Esta situación continuó así después de la publicación del citado Reglamento comunitario, al que se adaptó la normativa española aplicada por el Consejo Regulador de esta Denominación Genérica, el CRAE. Este CRAE fue designado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación como autoridad única de control de estos productos para todo el Estado español. A pesar de todo, y para adaptarse mejor a la normativa comunitaria y al ámbito jurídico del Estado, el Ministerio publicó, el 22 de octubre de 1993, el Real Decreto 1852/1993, sobre producción agrícola ecológica y su indicación en los productos agrarios y alimenticios, el cual reconoce a las Comunidades Autónomas su plena competencia para aplicar directamente el Reglamento europeo y para dictar las normas necesarias para su aplicación, las cuales han de ser ratificadas por el Ministerio, a efectos de su defensa en el ámbito estatal e internacional.
CAPlTULO V
“ CARACTERIZACIÓN DE LA EDUCACIÓN ”.
La Educación es una actividad humana natural y permanente, por medio de ella se conservan y transmiten los valores fundamentales de una comunidad. Humaniza y personaliza al hombre. Modela su verdadera forma humana, perfecciona sus capacidades intelectuales, morales, físicas y espirituales.
Su virtud principal es ser una actividad formativa y de perfeccionamiento. Es en ella donde se muestra con mayor intensidad la influencia de la comunidad sobre sus miembros, por ello los valores y normas transmitidas a través de la actividad educativa, no pueden ni deben ser meramente informativos y abstractos ya que por medio de ellos, las futuras generaciones comprenden y hacen suyo su porvenir.
En la medida en que toda la comunidad se desarrolla en tiempo y espacio determinado, es la comunidad nacional, de acuerdo a sus objetivos, la que establece, implica y da sentido a los contenidos educativos, a impartir, al modo más conveniente de realizarlo y a su forma de implementación en las diferentes modalidades educativas.
Por ello es necesario indagar, en primer lugar, que relación existe entre el sistema de ideas que da vida a la historia particular de una comunidad y al sistema educativo que debe transmitirlo.
BASES GENERALES PARA LA EDUCACIÓN:
A) Educación Para La Justicia:
-- Encaminada Comprensión Del:
* Valor y dignidad humana.
* Desafío para convertirse en artífice de su propio destino.
-- Como Desafío Para:
* Desarrollarse libremente como persona.
* Reafirmar su señoría responsable sobre el mundo.
* Convivir con los demás fraternalmente.
* Encontrarse con Dios.
-- Alentadora De La Función Crítica Del Hombre:
* Para regenerar las pautas culturales y normas de interacción.
* Para evaluar los contravalores que transmiten los medios de comunicación social.
--Implementadora de acciones que ayuden a:
* Comprender la situación en que viven y discernir sus cause.
* Tomar conciencia de sus deberes y derechos.
* Capacitarse para organizarse civil, laboral y políticamente.
* participara en los procesos decisivos que la atañen.
-- Capacitadora Para:
* La acción socio-política.
B) Educación Para El Servicio:
* Servir a la promoción humana integral.
* Desarrollar la capacidad de entrega solidaria.
* Vocación de ayuda al que sufre.
* Compartir angustias y alegrías.
* Crecer en la entrega a sí mismo hacia Dios, la Nación, la Familia y
El hermano carenciado.
C) Educación Para La Liberación:
--De Los Que Están Privados Del Mínimo Vital Derivado De:
* Creciente brecha entre ricos y pobres.
* Situación de inhumana pobreza de miles de compatriotas que adquieren rostros concretos: niños, jóvenes, obreros, subempleados, ancianos y marginados.
--De Las Estructuras Opresoras Que Provienen Del Abuso Del Tener o Del Abuso Del Poder Derivadas De:
* La injerencia de sistemas económicos que no consideran al hombre como centro de la sociedad.
* La economía de mercado libre.
* La ideología liberal.
* Primacía del capital sobre el trabajo, lo económico sobre lo social.
* Aprovechamiento de grupos minoritarios asociados a intereses extranjeros de la situación imperante
* Las tecnocracias que exigen a los sectores más pobres, un costo social inhumano.
* La dependencia económica, tecnológica, política y cultural.
* Las multinacionales.
* La pérdida de valor de las materias primas propias.
* La violencia generalizada, muertes secuestros etc.
--De La Explotación De Los Trabajadores Provenientes De:
* La aplicación arbitraria de la legislación laboral.
* Control y protección de la actividad sindical.
--De Visiones Inadecuadas Del Hombre.
* Visión Consumista.
a) El hombre es instrumento de producción y objeto de consumo
b) Los valores supremos son el tener, el poder y el placer.
* Visión Liberal.
a) Individualismo.
b) Los valores supremos son: la eficiencia económica y la libertad individual.
* Visión Marxista.
a) Colectivismo.
b) El valor supremo reside en el desarrollo de las fuerzas materiales de producción
* Visión Estatista.
a) Limitación de las libertades individuales.
b) Identificación de la voluntad del Estado con la de la Nación.
c) Prioridad de desarrollo bélico sobre las necesidades del pueblo especialmente los sectores más pobres.
d) El hombre al servicio de la “Guerra Total”.
-- De La Situación De Mercado Individual y Social.
* Para remontarse a la posesión de lo necesario a través de una calidad de vida más humana.
* Una distribución más justa de los bienes y oportunidades,
-- Para La Valoración Del Trabajo y De La Persona Del Trabajador a Través:
* De justa retribución.
* Que permita el decoroso sustento de los miembros de la familia.
* Que disminuya la brecha desmedida entre el lujo y la indigencia.
-- Para El Aumento De La Consideración De Los Demás.
* Ser tenido en cuenta como persona responsable.
* Capaz de participar en las opciones públicas, sindicales, y en la elección de sus gobernantes.
Objetivos De La Educación:
a) Formación integral del hombre:
Destacando nuestra tradición histórica, hubicandolá geográfica, política, económica, social y culturalmente en nuestra Nacionalidad para reformar y consolidar la toma de consciencia de la realidad nacional.
b) Crear hábitos de carácter especulativo, moral y políticos:
La Educación debe convertirse en hábito, la confianza en el poder de la inteligencia humana ya que por su intermedio es posible elevar el nivel de vida de la sociedad, Inculcar hábitos morales y políticos de altruismo social, de abnegación, de solidaridad, para formar hombres rectos, veraces y felices.
c) Promover la educación permanente:
Que la tarea educativa no se agote en el ámbito juvenil.
d) Fomentar la elección de las diferentes orientaciones educativas armonizando las actitudes, vocaciones e intereses particulares con las necesidades sociales:
Una adecuada planificación educativa debe prever cual son las áreas a desarrollar con mayor intensidad y, en consecuencia, orientar las elecciones individuales en el marco de las necesidades de conjunto.
Por otra parte debe insertarse activamente al hombre en su ambiente, capacitándolo para que pueda encontrar soluciones nacionales a los problemas nacionales sin desligarse por esto del necesario conocimiento universal.
e) Propiciar y alentar la investigación humanista, científica y tecnológica
f ) Promover la educación de los medios de comunicación social a los grandes intereses y objetivos nacionales, provinciales y municipales, propiciando; Además; como una de sus funciones principales, el de convertirse en agentes de educación parasistemática:
Una sociedad encaminada a desarrollar las potencialidades humanas, a la valorización de la "dignidad de la persona”, no puede fomentar desde los medios de comunicación social un crudo materialismo consumista y una mentalidad fríamente competitiva que fundamente él “ser a través del poder”, ya que atenta contra la libertad, la creatividad y la dignidad humana.
EDUCACIÓN COOPERATIVA:
Los siete principios o reglas de oro del cooperativismo dicen:
1. Libre acceso y adhesión voluntaria.
2. Control democrático, un hombre un voto.
3. Distribución del excedente.
4. Limitación del interés.
5. Neutralidad política y religiosa.
6. Pago al contado.
7. Estimulo de la educación.
No obstante siendo las primeras esenciales para la adopción del sistema cooperativo, las tres últimas, avaladas por la Alianza Cooperativa Internacional, forman parte sin la menor duda del sistema Rochdaleano, es por ello que no debemos restarle importancia.
Las entidades cooperativas de todo el mundo, consagran dicho principio (7) y suelen aportar a tal efecto al destino de algunos recursos que en determinados casos, alcanza a un porcentaje de sus excedentes. Solo es de lamentar que por circunstancias tales como la falta de instituciones centrales de educación especializada, la indiferencia o ignorancia de algunos dirigentes, o la no-perseverancia en las tareas de educación, se trabe la efectiva canalización de dichos recursos apuntados a la educación cooperativa.
¿Ahora bien es importante la educación cooperativa? Para ello debemos analizar algunos aspectos.
Ante todo ubiquémonos en una organización cooperativa, donde los asociados ejercen funciones de deliberación, dirección y contralor en un régimen de igualdad. Es lógico que para ello, deben poseer las aptitudes y conocimientos que solo la educación puede otorgar, por otra parte, una buena educación cooperativa permite:
* Despertar el espíritu cooperativo, que más allá de lo material, apela al sentido de Justicia y Solidaridad Social.
* Proporcionar a lo asociados, no solo a los que ocupan puestos jerárquicos, sino también a los empleados de menor nivel, los conocimientos técnicos requerido por cualquier empresa moderna.
* Posibilitar al asociado la visualización de las diferencias entre las falsas cooperativas y las verdaderas, e inducirlos al ejercicio consciente de sus derechos y deberes, la correcta elección de dirigentes, y la utilización leal y consecuente de los servicios cooperativos.
Por todo esto y por los numerosos aspectos positivos que la educación
En si misma representa, se coincide en afirmar la importancia de la educación cooperativa, y que toda labor de promoción cooperativa, debe fundamentarse en una tarea previa y constante de educación.
¿Habiendo establecido la importancia, a quienes deberíamos dirigirlo? Una acción educativa amplia y sistemática, debe dirigirse a la mayor cantidad posible de personas vinculadas a estos organismos, ya sea en forma actual o potencial, es decir desde los dirigentes al habitante en general, en su carácter de posibles futuros asociados, tratando de disipar la indiferencia a través de un conocimiento adecuado de los caracteres y finalidades de las entidades cooperativas.
Esta actividad puede ser desarrollada:
1. Por las entidades cooperativas primarias.
2. Por las autoridades gubernamentales, que procuran promover el desarrollo económico social, y cuya acción debe verificarse a través de los diversos establecimientos generales de enseñanza.
3. Por los sindicatos, que procuran difundir las actividades para mejorar las condiciones de vida de sus miembros.
4. Las Asociaciones internacionales de Cooperativas.
No debemos encerrarnos solamente en la educación doctrinaria, sino que debemos preocuparnos también, por la difusión de un espíritu cooperativo que lo encontramos identificado con los conceptos, de esfuerzo propio, ayuda mutua, solidaridad, igualdad, justicia, libertad y humanitarismo.
Los aspectos de la educación cooperativa deben contener:
a) Conocimientos Cooperativos Propiamente Dichos:
Se trata de aspectos generales, históricos y doctrinarios, abarcando las características cooperativas, los alcances del cooperativismo, la evolución del mismo, sus principios fundamentales, los tipos cooperativos, sus relaciones con el Estado etc.
Se trata además de aspectos legales (conocimientos de la legislación y reglamentación Nacional). Aspectos de organización y administración cooperativa, estudios de caracteres, objetivos, ventajas e inconvenientes de los distintos tipos de cooperativas. Estos temas deben ser considerados ampliamente, es decir, que mientras resulta indispensable un conocimiento intensivo por parte de profesionales especializados, para los asociados, bastaría con un conocimiento general.
b) Conocimientos Técnicos:
Este aspecto se refiere específicamente a los conocimientos que deben poseer las personas que están cumpliendo funciones determinadas dentro de las cooperativas. Lógicamente serán impartidas en función de la actividad que se encuentran desarrollando y preferentemente, en escuelas o colegios dependientes de dichas asociaciones cooperativas.
c) Conocimientos Generales:
Por una parte, resulta necesario que los miembros de las cooperativas posean determinados conocimientos para ejercer adecuadamente sus funciones, y poder desenvolverse en forma eficaz dentro de normas democráticas. Por otra parte, los técnicos y profesionales especializados deben poseer conocimiento al margen del cooperativismo, tales como Derecho, Sociología, Economía etc.
Con respecto a los métodos y sistemas de educación mas adecuados existen varios, y si bien en nuestro país encontramos algunas realizaciones alcanzadas en esta materia, todavía nos queda un largo camino que recorrer.
FORMACIÓN PROFESIONAL PARA TRABAJADORES RURALES (Modelo Legislativo):
a) Escuelas De Formación Profesional Centradas en La Producción Agrícola y hortícola.
Creación de escuelas de ciclo Trienal cuya curricula alcanzará: Materias técnicas 30% y prácticas 70% en talleres y sobre el terreno. Los cursos prácticos se dictarán en:
* Formación individual; se refiere esencialmente a la reparación de piezas de maquinarias o herramientas.
* Formación en grupo en la que los estudiantes se ejercitarán en equipo en la reparación de maquinas complejas, tales como cosechadoras, tractores etc.
* Seminarios sobre organización y desarrollo técnico de la mecanización de la producción agrícola.
El programa de promoción incluirá: Agronomía, Horticultura, química general, agroquímica, biología, matemáticas, física, mecánica, trabajos en metales y en maderas, de conservación, conducción de vehículos de motos, organización de tareas. La seguridad en el trabajo constituye una característica permanente del programa.
b) Escuelas Profesionales Para Personal Directivo y Administrativo:
El objetivo de la formación impartida por estas escuelas será mejorar y
Actualizar los conocimientos de los especialistas en materias técnicas, economía y organización de la producción, química del suelo, abono de tierras y mecanización agrícola, basándose en los últimos descubrimientos científicos y en las experiencias mas recientes.
d) Planificación En Materia De:
· Periodo óptimo de formación para cada organización.
· Estructura y administración del conjunto del sistema de formación profesional.
· Promoción óptima entre los cursos diurnos, nocturnos y por correspondencia.
· Motivación de los educandos en materias de inversiones e investigaciones.
· Mejor calidad del material didáctico, equipos y medios audiovisuales de formación profesional en las escuelas rurales.
· Plena utilización de los programas de radio y T.V. en la formación profesional rural.
· Creación de centros experimentales de formación profesional, a fin de poner a prueba los últimos métodos de formación, equipo y técnicas de dirección.
FORMACIÓN COOPERATIVA Y DESARROLLO:
1.Cooperativismo y medio ambiente:
En el ideario Cooperativo está claramente implicado el espíritu de conservación del medio ambiente.
La noción de desarrollo del medio cooperativo, que se basa en los esfuerzos de las unidades empresariales cooperativas, se sustenta sobre la acción de los socios, su participación en la gestión de las empresas, lo que significa siempre una nota de presencia humanista, una toma de decisiones que no puede perjudicar las fuentes de beneficio de la colectividad.
El cooperativismo nació para mejorar las condiciones de vida y trabajo de las clases mas necesitadas y ello conlleva, desde un principio, el respeto para la naturaleza.
Por si no estuviera suficientemente claro en la reciente modelación del ideario cooperativo realizado en el congreso de Manchester en 1995, al cumplirse un siglo de la creación de la Alianza Cooperativa Internacional, este organismo ha explicitado la necesidad de velar por el medio ambiente desde las cooperativas.
2.Formación y Desarrollo Cooperativo:
Un principio clave del cooperativismo es la educación de los socios, de los dirigentes, empleados y del público en general, tanto en los principios de la cooperación como en la cultura general.
Cuando se muestra más necesario que nunca el aspecto formativo para la conservación del medio ambiente, está claro que desde las cooperativas debe fomentarse la formación medioambiental, algo que hasta ahora ha escapado siempre en los planes de estudio y que debe ser retomado por la sociedad y por ende por las cooperativas.
3.¿Qué Debemos hacer?:
Es preciso, a partir de ahora, difundir el nuevo ideario cooperativo de respeto a la naturaleza y agregar a todos los planes de estudio de las cooperativas y escuelas, la formación para la protección de la Naturaleza y el medio ambiente.
No debe descuidarse este importante aspecto, preocupación viva siempre en los doctrinarios y los innovadores del cooperativismo, que adquiere, ante las agresiones constantes del sistema capitalista, una mayor necesidad.
No puede entenderse el cooperativismo separado de las causas más nobles de la especie humana, por que el cooperativismo es ante todo humanismo.
CONCLUSlONES
Es necesario que el espíritu resista tenazmente y busque frutos siendo así nada mejor que para encontrarlos que trabajar aunadamente y proclamar día a día, el conocimiento de los deberes con Dios, fuerza moral indispensable para alcanzar nuestros objetivos.
Los postulados filosóficos en los cuales el Centro de Estudios “Eva Perón” trabaja sus proyectos son los siguientes:
1. La defensa de la vida desde su concepción.
2. La defensa de la propiedad privada puesta en función social.
3. El trabajo como dignificador del hombre y no en un sentido monetarista.
4. Distribución equitativa de la riqueza.
5. La integración Nacional.
Los grandes problemas requieren soluciones audaces y los desafíos que presenta la “Nación Argentina”, La región Sur de Santa Fé, y Venado Tuerto específicamente, presuponen opciones decididas en favor de los intereses de sus ciudadanos.
Arduo y difícil es el sendero para lograr la remoción de estructuras menos humanas por otras más humanas, personalmente consideramos que el camino de Cooperativismo y más específicamente el de las huertas cooperativas, constituyen el instrumento idóneo para superar la actual coyuntura, lograrlo dependerá - en gran medida - de la cuota de compromiso y creatividad que estemos dispuestos a poner en esta magna obra.
Las conclusiones que se deducen al respecto son las siguientes:
· En una primera etapa de formación de huertas comunitarias, y como desafío de quienes elaboramos este proyecto, autogenerar en lo inmediato, sin recursos de un presupuesto, mas de 3000 puestos de trabajo para la zona de Venado Tuerto (7000 para el departamento General López), con frecuencia miramos el empleo directo dentro de la industria, pero, en términos económicos, esto no tiene mayor importancia por que lo relevante será en un futuro no muy lejano, la ocupación que generará alrededor de esa industria (Coop. Agrícolas y hortícolas).
· Independientemente de que la política regional esté o no integrada a una política de reforma agraria, la cooperativa hortícola, que es el segundo paso, como organización social, como empresas, y como estructura de desarrollo comunal, puede representar un papel básico en la ciudadanía y ejemplo de integración Nacional.
· Es de suma importancia que cuenten con órganos y sistemas de control eficientes, y que hagan uso de los instrumentos que le permita controlar la eficiencia de su gestión.
· La cooperativa es una síntesis armoniosa, un equilibrio entre la asociación y la empresa. Creemos que la empresa deberá ser mixta de participación municipal.
· El acceso deberá ser libre y adhesión voluntaria. Sin discriminación social, política o religiosa.
· El municipio intervendrá como asociado, proporcionando los medios legales, para que después de hacer un relevamiento catastral, pasar a la cooperativa aquellos terrenos nuevos, oseosos, baldíos o de propiedad fiscal. Como así también proveer los insumos necesarios para comenzar éste proyecto.
· Control democrático, un hombre un voto.
· La retribución del capital accionario de los asociados. El destino de los beneficios o excedentes a finalidades comunes y su distribución entre los asociados, en proporción a sus operaciones con la cooperativa, y el esfuerzo permanente por perfeccionar sus servicios, todo ello desarrollado sobre bases espirituales apropiadas.
· Sería riesgoso pretender la aplicación de un balance social sin que existiera previamente un proceso de maduración suficiente a fin de asegurar su seriedad, adecuación a la naturaleza cooperativa.
· El Estado Nacional, Provincial y Municipal debe promover él Cooperativismo en:
n Todas las actividades humanas.
n Aquellas vinculadas al presente trabajo.
· En cuanto al asesoramiento técnico el Estado debe, a través de sus organismos especializados (especialmente en las zonas de menor desarrollo económico, bajo nivel de vida, escasa instrucción de la población) promover:
-- El asesoramiento a las ya existentes.
-- El mejoramiento de su organización en Administración.
-- La creación de nuevas huertas cooperativas.
· Ayuda financiera: El Estado deberá promover la ayuda financiera al movimiento de huertas cooperativas a través de:
-- La simplificación en los trámites de constitución y funcionamiento de las entidades cooperativas.
-- La reducción en los gastos de organización y administración de las mismas.
-- El otorgamiento de créditos de fomento.
-- El otorgamiento de subvenciones directas a ciertos tipos cooperativas, que se consideran particularmente convenientes para el desarrollo socioeconómico de la Región Sur de Santa fé, como son las huertas cooperativas.
-- El trato preferente en el suministro de artículos, la prestación de servicios a entidades oficiales o en el otorgamiento de concesiones de servicios públicos.
· Disposiciones fiscales: El Estado deberá facilitar el desenvolvimiento de las huertas cooperativas a través del establecimiento de un amplio sistema de rebajas y exenciones impositivas,
· Enseñanza y Difusión: El Estado deberá asegurar la expansión y el mejor desempeño de los establecimientos de huertas cooperativas a través de la educación cooperativa, y el cuidado del medio ambiente, estableciendo las bases de una Educación para la justicia, para el servicio y para la liberación Nacional.
· Es nuestro deseo y ambición como tercer paso, cooperativizar la economía del Departamento General López otorgándole a todos los agricultores y horticultores una herramienta válida para mejorar los resultados de sus explotaciones que en forma individual no podrán vencer, defendiéndose de los embates de las empresas monopolistas, que manipulan el mercado.
Es indudable que nuestra vida colectiva, lanzada hacia índices superiores de “convivencia nacional”, cambia en proporción directa a su dinamismo y en su marcha deja atrás el pasado consolidando y fortaleciendo sus valores esenciales.
“ LA NACIÓN ARGENTINA NECESITA DE SOLUCIONES ARGENTINAS, PARA LOS PROBLEMAS ARGENTINOS ”
CENTRO DE ESTUDIOS “ EVA PERON”





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